lunes, 14 de septiembre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana La Rueda (invertida):

En lo personal este Arcano Mayor es de los más inasibles. Pero la frase de Jodorowsky "la aceptación de la constante mutación de lo real" resulta una guía.

La carta invertida me indica la no aceptación del fin o cambio de un ciclo. Lo que se transforma, en este caso, es necesario. Es lo que es. Positivo o negativo es el inicio de otro camino que nos toca andar.

Contrario a lo que les ocurre a otros, atesoro lo momentos de pasividad, de frágil estabilidad. Soy necia y de ideas fijas. A veces cuelgo mi estandarte de "las cosas tienen que ser como lo digo yo". Mas la Rueda, invertida, me hace un guiño.

Y bien, a girar...

viernes, 11 de septiembre de 2009

miércoles, 9 de septiembre de 2009

No soy mexicana


Acabo de descubrir que no soy mexicana. En algún lugar de la red varios usuarios se quejaban de los últimos escándalos de nuestra república bananera. En este grito virtual encontré la siguiente frase:

y quitar a todas estas ratas que nos gobiernan que ni siquiera tienen apellidos mexicanos!!

Me quedé un rato pensando en lo que sí es un apellido mexicano; pero mi reflexión dio paso a mi sorpresa: ¡ah, chinga, no soy mexicana, el Mergruen no va, y pa rematarla el Erika me jode más!

Ni modo. Pediré asilo en las criptas; y como el inútil de Roderico me conoce de años a lo mejor me da mi Green Card (que aquí es más bien Black).

Y nada, no es la primera vez que leo, escucho, veo este tipo de comentarios "patrioteros". En ellos se entiende el por qué de este tercer mundo que no se mueve. Ya no me molestan. Si no soy mexicana no lloro. Total, no importa que a diferencia de muchos mexicanos yo sí haya dedicado tiempo a leer la historia, los mitos, las leyendas, los poemas y los cuentos de este país. Y no importa que a ratos crea en que la gente "con apellidos mexicanos" sí puedan ver más allá de su nariz y logren elevar la vista.

Vale madres, me voy al consulado de las criptas, manque me pierda la fiesta del grito.

martes, 8 de septiembre de 2009

Libro nuevo y el arcano de la semana


Aquí está la portada de mi nuevo libro de cuentos. Acaban de traerme los paquetes hace un par de horas. Pueden etiquetar esta entrada como autopromoción. Total, los escritores necesitamos de nuestros lectores. Pero todo esto no tiene importancia.

Con la llegada del libro se materializó el caballero de pentáculos. Y ojo, no es un rey. Este libro no es el éxito ni me entrada al mundo de los divos. Es el recordatorio de que uno debe andar el camino con la mirada hacia el horizonte. Con la certeza de que lo que importa es el hacer y no la espera de recibir.

En algún momento este libro fue un trago amargo, es la alegoría de mis inseguridades, de lo que creí y ya no creo más. Seré honesta, cuando lo vi no me causo ningún júbilo. No abrí un paquete cuando llegó.

Entonces recordé al arcano de la semana. El libro debe alegrarme porque representa los finales que son principio, representa la posibilidad de materializar nuestro mundo creativo. Es el recordatorio impreso de que escribo porque es inevitable. Y esto es lo único que importa.

Estos cuentos están afuera ya. Tengo un nicho vacío. Es hora de empezar otro proyecto para llenarlo: la promesa del fuego está en algún sitio allá adelante, en el camino. Busquen su caballero de pentáculos. Sea.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Lunes de Arcanos


Carta de la semana: Caballero de pentáculos

Parece que el rey se ha levantado de su trono. Ha iniciado la búsqueda. Pero es un movimiento pausado, acaso porque conoce su nuevo destino. El caballero de pentáculos es el emisario de la secuencia del fuego, que es su destino último. Pero también puede ser una carta que muestre el entorno, entonces es el emisario. Veremos que noticias nos llegan del mundo tangible, o que personajes tocan a la puerta. En lo que averiguamos me dedicará a andar esta semana.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Infinito


1. De niña no podía dormir con la cabeza descubierta. Como no soportaba respirar bajo las colchas usaba una de ellas para construir una especie de casa de campaña: atoraba un extremo en la punta de mi cabecera y cubría todos los lados cercanos a mi cabeza. Lo mío no era miedo a la oscuridad, sino a la inmensidad del cielo raso.

2. Buscando una cita sobre la simbología del corazón me topé con la palabra hebrea Ein-Sof (infinito), que hace referencia al Deus absconditus (el Dios escondido).

3. Imagino que mi miedo infantil era hacia el infinito, hacia un dios oculto cuyo rostro desconocía. El mismo que agrupaba a todas las deidades de las que ahora he leído o sobre las que he estudiado. El rostro pavoroso que el hombre materializa al proyectar su religiosidad; pero también el rostro luminoso cuando el mismo hombre temeroso logra sublimar aquello que intuye.

4. Cuando logro conciliar el sueño ya no necesito cubrir mi rostro. Sé que el Dios escondido ronda en mis días y su rostro cambia como lo hace la luna. A veces exhibe su ira, otras veces su cordura. Se disfraza de animal o de cosa; es alado o repta escamoso. Pero logra asustarme cuando se pone su túnica de La Sombra, y me tranquiliza cuando muestra la sonrisa más blanca.

martes, 1 de septiembre de 2009

Falso pescado dos


Ahora sé que el último pez ángel de mi pecera se comió la muerte del falso pescado. Hace días yace sobre la gravilla con el cuerpo gelatinoso y arqueado. La Muerte se esconde en la descomposición. La ingerimos cada día, carnívoros y vegetarianos. Porque basta arrancar una lechuga de la tierra o la naranja del naranjo para que el inicio de su descomposición sea inminente. Aunque acepto que la putrefacción de los vegetales y frutas es más agraciada que la de cualquier carne (blanca o roja). Así, la vida no es otra cosa que una lenta descomposición.

Y los mitos se han equivocado, un vampiro no debería succionar la sangre del putrefacto. Más bien debería chupar guijarros, masticar cuarzos, lamer piritas, macerar amatistas, condimentar obsidianas. No, nunca comer corales, esos son montones de cadáveres diminutos.

La pecera está casi vacía. El último pez, un neón, es sabio. No ha probado bocado del falso pescado dos. Tal vez debería sacar el cuerpo de mi último pez ángel, pero he imaginado que su nombre posee algún conjuro. En cualquier momento emprenderá el vuelo y se irá allá, lejos, donde las burbujas se transforman en nubes de lluvia.

lunes, 31 de agosto de 2009

Lunes de Arcanos


Carta de la semana: cinco de bastos (invertido)

Los cincos señalan un conflicto, pero aunque se haga presente la carta nos recuerda la postura de El Emperador de la semana pasada. El elemento fuego nos urgiría a emprender una acción, mas la carta invertida es una advertencia de que esta batalla no es limpia, las reglas de este juego nos son desconocidas. No podemos permanecer al margen de los sucesos, pero se debe evitar actuar impulsivamente. Para evitar guerras inútiles, o destructivas, el fuego debe recurrir al su elemento ordenador: el aire. El Emperador lo posee. Los actos han de ser "fríamente calculados". Para las personas reactivas (como yo) esto puede resultar desgastante. El elemento fuego es acción, y enseñarle a contenerse resulta un reto. Los arcanos mayores V y XV (el espejo) estarán presentes. Queda desear que El Emperador nos acompañe nuevamente esta semana.

jueves, 27 de agosto de 2009

Vegetando


Hay días en los que sólo vegeto, en los que olvido cómo jugar a que creo y deseo. Me quedo quieta, y dejo que los días se despeñen y se hundan en su negrura.

Saboreo la tierra que he guardado entre los dientes y dejo que corran las lágrimas que he robado a la lluvia. Vegeto y escucho mi corazón que imagino como un betabel maltrecho. Me resigno ante la imposibilidad de todo y de todos.

Cierro los ojos para no ver más las miradas insípidas de los que reptan por las calles. Cierro el laberinto para no escuchar palabras de ceniza, y cierro las fosas para olvidar la putrefacción que todo lo acaricia.

Y hay días así, en los que ya no elevo la mirada, y busco nicho bajo la tierra, donde los gusanos ciegos erigen catedrales a los dioses que se han ido.

lunes, 24 de agosto de 2009

Lunes de Arcanos

Carta de la semana: El Emperador

Justo ayer alguien me dijo que no bastaba la pasión ni el coraje para gobernar sino tener la cabeza fría. De los numerosos aspectos del arcano mayor El Emperador creo que debo centrarme en el de la estabilidad vía la sensatez del pensamiento y de los actos. El Emperador nos ordena no perder la cabeza. No hay batallas que librar ni tiempo para ensoñaciones. Es la semana del hacer y el pasado que toque a la puerta debe ser tratado como tal. Se ha de tener conciencia de todos los 4 que posee el tarot para reconocer la fuerza y el punto débil de los cuatro elementos que nos acompañan en esta etapa. El cuatro nos llama a guardar la armonía, pero tomando las riendas de nuestro imperio personal. No hay lugar para dudas o miedos; la presencia del Emperador nos ayuda a trascender nuestras inseguridades. El papel del padre tendrá su estelar esta semana. Veremos...

domingo, 23 de agosto de 2009

Ventanas


Sé que un arquitecto sabe la respuesta, y aun podría darme una cátedra sobre ventanas. Y creo que podría defenestrar mis teorías. Pero supongo que las ventanas fueron creadas para ayudar la ventilación de los cuartos, para asistir en su iluminación, para equilibrar su temperatura o permitir a los vigías avistar al enemigo. Al principio habrá bastado un boquete en la pared, mas el hombre siempre curioso se ha aplicado, ya por siglos, en la estética de la ventana.

Creo que lo dicho no es del todo cierto. Imagino que alguien, dentro de su recinto, descubrió la brevedad ante el paso vertiginoso del tiempo. Y supo que la memoria tenía límites y era tan perecedera como un trozo de col. Y así, sin más, inventó la ventana como vía para suspender en el tiempo lo visto. Fue todo un visionario, y hasta podríamos nombrarlo precursor de la fotografía. Pero contraria a ésta, la imagen de la ventana es íntima, es única e intransferible. La imagen vista a través de la ventana se transforma cada segundo.

Las ventanas pueden ser evocadas con la palabra escrita, pero el lector siempre interpretará y hará suyo lo descrito. Sólo existe una forma de poseer las ventanas y es el de grabar en la memoria la imagen descubierta. Mientras el tiempo sigue su vertiginoso designio, uno puede detenerse a recordar las ventanas aprehendidas. Sus imágenes son segundos robados al infinito; son la posibilidad de intuirlo.

jueves, 20 de agosto de 2009

Cumpleaños


El cumpleaños pierde algo cuando:

1. El colocar el número de velitas indicado sobre la superficie del pastel impide que el cuchillo trace la figura de una rebanada impecable.

2. El número de velitas indicado sea sinónimo de incendio inminente.

3. El número de velitas indicado es inferior al número de recuerdos que nos acompañan día tras día.

Pero está bien, me deseo un feliz cumpleaños; total, no tengo la certeza de llegar al siguiente. Nadie la tiene.

pd: ¿y el pastel?

martes, 18 de agosto de 2009

Llamada


Ahora dudo si el vivir aislada de todo y de todos es una buena opción. Hasta ayer no tenía idea alguna sobre las "llamadas de extorsión" que se encuentran en el sabroso menú del crimen organizado de Bananalandia.

Suena el teléfono y corre uno a contestar. Del otro lado un grupo ha escrito su guión, lo ha ensayado y esperan como recompensa de su actuación la fabulosa cantidad de 300 mil pesos. Uno espera que cualquier pesona con sentido común colgará el teléfono después de la primera línea: me subieron a una camioneta.

Pero conmigo tuvieron suerte. Por un segundo no dudé sobre la veracidad de aquella voz aterrada, por un segundo creí que era mi hija, o la hija de alguien más. Por un segundo fui presa del terror; y ese lapso bastó para escuchar el guión completo con su gala de violencia, con su voz masculina, con su perfecta dicción y su acento de extranjero. Mas el montaje no fue un éxito rotundo, aunque hubiera estado dispuesta a participar no poseo los 300 mil pesos para comprar mi papel en la obra.

Conozco mis miedos, los más sutiles y los más profundos, y sé que hay gente que puede realizar marionetas con los rostros de esos demonios y hacerlos bailar en mis días. Pero esta certeza no me sirve, nada puede contra mi asombro, nada puede contra mi decepción. Sólo mi necedad me lleva a buscar luz bajo las piedras y con una frágil voluntad cierro los ojos para no ver las sombras constantes sobre la faz de la tierra. Malamente me basta una llamada absurda para dejar de buscar pavesas en la cotidianeidad. Y sin más una tristeza conocida regresa para transformarse en mi estigma: el odio atroz.

Lunes de Arcanos (atrasado)


Carta de la semana: ocho de pentáculos

Y tal parece que al final del octavo mes el número ocho nos observa. La Luna y La Justicia siguen en el ambiente. Lo que es justo, la intuición y el equilibrio de los elementos de semanas anteriores deben materializarse y tomar sentido a través del trabajo. Pero este llamado a la labor no se relaciona con la estabilidad material, como se suele creer al ver pentáculos en el camino. Se trata del trabajo como vía de enriquecimiento interno que debe tener como objetivo el dar algo al mundo exterior. Pero la realización del mismo no es sinónimo de tersura. Los arcanos mayores asociados, y las cartas de semanas anteriores, señalan estructuras mentales y espirituales anquilosadas que se interpones en nuestra actividad. Queda observar los 8 de todos los elementos para hacer uso de nuestro don y ubicar el que resulta nuestro talón de Aquiles.

viernes, 14 de agosto de 2009

Espera


Día y noche espero la lluvia. De su ausencia me consuela un cielo encapotado de nubes que parece la colcha de un coloso quien, cansado del odio, se ha quedado dormido frente al hogar.

Espero día y noche mientras construyo un muelle al pie de mi ventana. Ahí atracarán bergantines de hielo y barquitos de papel que construyen los pescadores muertos.

Y mientras espero creo escuchar el canto de los ahogados convertidos en jirones que cuelgan en las ramas de los árboles que celebran la sequía.

Ya vendrán las medusas que cuentan leyendas, los crustáceos que se persignan y las estrellas que se suicidan sobre la superficie iluminada por los faros que son tuertos.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Cítrico


Cuando el resfrío asoma apuramos el vaso de jugo de naranja o nos resignamos a gesticular mordiendo una rodaja de cualquier cítrico. Y nadie rechaza la versión práctica de la vitamina C efervescente. Mientras la acidez inunda nuestro paladar y recorre la garganta irritada sentimos que sanamos.

Y no sé, creo que este resfrío sólo es un reflejo de otros resfríos. Tengo frío en los huesos, en el espíritu, en la sesera y en el corazón.

Por esto, he decidido cavar una gran fosa allá afuera, en el jardín comunitario; luego recorreré los mercados y autoservicios de la ciudad para vaciar mis cuentas comprando todos los cítricos de la ciudad.

Así es, haré una gran alberca de jugo, para arrojarme y arrojar a todos. Y que sanen los que tengan que sanar, y que se desintegren los que estén de más.

lunes, 10 de agosto de 2009

Lunes de Arcanos


Carta de la semana: ocho de espadas

Y seguimos en la secuencia de las espadas. El salto del seis al ocho nos deja claro la presencia de conflictos interiores, pero también exteriores. La sombra de la Torre está en ella. Lo que ocurre en el entorno desestabiliza al yo más de lo que uno quisiera. La ausencia del siete señala el talón de Aquiles de la situación. La semana pasada evoqué el arcano mayor Los Enamorados para fluir hacia los números siete (arcanos menores y mayores). Creo que debo evocarlo de nueva cuenta pues esta semana el ocho implica La Justicia y La Luna: los días se desdibujan y, en lo personal, corro el riesgo de sopesar todo y a todos con mi yo implacable, y caer en esos estados de neurosis tan adictivos. No todo en el ocho de espadas es imaginario, pero se ha de tomar distancia para intentar ver con claridad el conflicto (externo e interno). Esta carta nos urge a la objetividad para reconocer los resortes que nos regresan al lugar de donde creemos haber partido.

domingo, 9 de agosto de 2009

Evanescente


Y aquí sólo se trata de evanescer con los días, de asir los vestigios de las voces que en susurros dicen ser nuestras cuando lo cierto es que buscan al amo en el primer transéunte que les promete un nicho donde ser veneradas.

Aquí todo evanesce: la voz de los niños, la pupila del asombro y el corazón azulado de los amantes que han dejado de ser nuestros; aunque lo cierto es que lo que ha sido forma una estela de aromas extintos.

Queda elegir ciertos lienzos de la memoria para colocarlos sobre el muro que nadie ha construído, y entonces esperar que el curador arranque las tachuelas invisibles para que el que observa sólo se contemple a sí mismo.

jueves, 6 de agosto de 2009

Píntame un cordero


1. Uno sabe que ha dejado la niñez atrás, muy atrás, cuando habla de su "Yo niño" como si hubiera sido un prodigio. A más de uno he oído platicar anécdotas de su infancia, de cómo cuando niños eran tan luminosos, curiosos, afanosos, talentosos y demás "osos" de un genio nato. A más de uno he escuchado hablar de sí mismos tal como un padre o una madre hablarían de sus vástagos. Y así, toda la vacuidad del adulto termina por diluir al niño que fue. Será que el adulto no entiende que su grisura no es propia de la infancia; que un niño no necesita títulos, abalorios, preseas o fuegos de artificio para destacar, puesto que la infancia es brillo per se.

2. Alguna vez traté de recordar mi primera lectura de El Principito recreando los capítulos leídos. En algun sitio todavía existe aquél libro delgado y con garabatos en las portadillas. Es un libro propio de las manos de un niño, no así mi libro de adulto con su pasta dura y su edición bilingüe.

3. En el libro delgado me reí del dibujo de la boa voraz, amé el dibujo de los baobabs, me aburrieron los planetas, nunca amé a la rosa, sonreí con el zorro y temí al relámpago amarillo. No lloré la partida del Principito. Pero sí lloré al descubrir que el adulto se había quedado triste por siempre, porque el niño de rizos de oro jamás regresaría. Y no me importaba si el cordero se comía a la rosa, que era una flor mala. Ese adulto que no sabía dibujar boas no me engañaba, ver las estrellas le daría poco consuelo, porque también lo harían llorar por su amigo muerto.

4. En el libro de pasta dura me jacto de leer la obra en su idioma original. Me detengo en el pasaje del cordero, leo y releo los planetas; y reconozco a cada uno de los personajes que caminan por la faz de la Tierra. Siento pena por la rosa, me burlo del hombre de negocios, no le creo al zorro y amo al relámpago amarillo. Pero al final lloro ante la partida del Principito, observo la ilustración del niño que "cayó suavemente como un árbol" y me ahoga el desconsuelo. Me aferro al narrador y creo todas sus palabras. Al final amo a la rosa y pido, con fervor, escuchar los cascabeles. Y sé que soy adulto cuando me descubro cómplice de la tristeza del narrador y ya no el testigo con ojos de niño. Entonces deseo regresar al libro delgado, aunque sólo sea una traducción, o que alguien me pinte un cordero.

miércoles, 5 de agosto de 2009

lunes, 3 de agosto de 2009

Lunes de Arcanos


Carta de la semana: seis de espadas

Esta carta reafirma la presencia de la carta de la semana anterior. El número seis nos acompaña. El cambio es sigiloso, de ahí que la Torre estuviera invertida. Los cambios por hacer, o que ya asoman, no son vertiginosos; más bien son una invitación a encontrar la armonía (o acaso un nuevo orden) entre lo intelectual y lo emocional, y aun lo espiritual. Cuando un número se repite, evoco los arcanos menores y mayores que lo poseen, pues aunque no están presentes andan por ahí. En el seis de espadas se encuentra parte de la esencia de La Torre (XVI) y de Los Enamorados (VI). Es una semana para salir fuera de mi cuevita, para escuchar al que se acerque, y para demostrar afectos pacíficamente.

Para los amantes del movimiento, las pasiones épicas y los fuegos pirotécnicos esta carta puede resultar aburrida, inquietante y a veces dolorosa. Mas en este tránsito pausado el caminante será capaz de ver y observar lo que suele ignorar en otros momentos de vida.

domingo, 2 de agosto de 2009

La casa de los sueños


Ciertas noches, en sueños, regreso a una casa que hace años ha dejado de existir. A veces la casa conserva la misma vista que descubrí en mi infancia: la bugambilia en la fachada, la higuera en el patio trasero, los muebles de madera oscura y la mesita verde que ofrecía pan negro, pan de miel y embutidos al viandante. Otras veces la casa aparece escondiendo su esplendor pasado bajo una capa insípida de pintura blanca. En sueños, logro adivinar la ubicación de los azulejos, del espectro del rosal blanco sobre el cemento y del ciruelo muerto en el que habitaba un gorrión.

Pero hay noches en las que la casa me recuerda el paso del tiempo, y silente me observa. Exhibe sus entrañas vacías, y emite latidos desde el cuarto con duela donde los muertos esperan algo que yo ignoro. Y veo sus miradas extraviadas, su andar sin destino, su tristeza que armoniza con sus rostros de parafina.

Hace un par de noches regresé a la casa, pero esta vez estaba vacía como cuando alguien se muda a otras latitudes. Luminosa, limpísima, emanaba el mismo olor de cuando mi abuela trapeaba los mosaicos de los pisos. No pensé en visitar el cuarto de los muertos. Sólo me detuve ante el espejo que acaso nadie quiso llevarse en la mudanza. Extraje de mi nariz unos gusanos rosas, largos y delgados, como ligas. Semejaban hilos de goma de mascar. Los arrojé al suelo para luego aplastarlos con la palma de mi mano. Tuve cuidado, no quise incluir en mi exterminio a las hormigas amarillas quienes parecían ser los nuevos habitantes de una casa que hace años ha dejado de existir.

Cuadro: La casa azul, Marc Chagall.

jueves, 30 de julio de 2009

Reloj de sol


Para mí, dormir por la noche es un gran logro que se desvanece horas después de despertar. Si duermo de noche tengo sueño todo el día; si duermo en el día puedo quedarme despierta 24 horas consecutivas. Algunos opinan que tengo un desorden de sueño; otros apuntan a mi digesta diaria de cafeína. Y no falta el que culpa al maldito cigarro. Creo que todos están equivocados. La culpa (si se le puede llamar así) la tiene el Gran Relojero.

El Gran Relojero es un señor bajito, muy viejo, que se encarga de colocar relojes en el seso de los recién nacidos. Así, sin más, como quien le pone baterías a un juguete nuevo, coloca el relojito en el lóbulo izquierdo del bebé en turno. A algunos les toca reloj digital, de pulso, análogo y hasta molecular. A otros les toca un cu-cu, uno de péndulo o un ruidoso despertador.
Pero ocurre que el Gran Relojero siente aún (es muy viejito) gran empatía por los relojes de arena y los de sol.

A mí me tocó un reloj de sol, por ello mis noches no están sujetas a horario alguna. Sólo durante el día tengo conciencia del paso del tiempo y sé que debo de dormir, y sé que he descansado y que es hora de despertar y de hacer lo que debo y lo que quiero hasta que el siguiente amanecer me indique que la jornada ha terminado. Lástima que el mundo me exija estar despierta de día, siempre tan temeroso de la oscuridad.

lunes, 27 de julio de 2009

Lunes de Arcanos


Los que han seguido mi blog anterior, y los que me conocen en persona, saben que uso las cartas del tarot. Poco me importa si alguien cree en ellas, si disfrutan de las diversa iconografía o si las han etiquetado de superstición. Yo las uso y eso basta, aunque también las comparto con quien se cruza en el camino.

Los lunes elijo una carta que aplica toda la semana. Cada cabeza es un universo. Cada persona transita caminos diferentes. Pero se me ocurre que "mi carta" puede ser la de otros. Y enfin, si alguien llega por aquí, o disfruta como yo de jugar con las cartas, algo encontrará.

Carta de la semana: La Torre o La casa Dios (Invertida)

Este arcano mayor nos habla de transformación y movimiento. Algo el plano terrestre se sacude y nos lleva a elevar la mirada. Pero al estar invertido debemos descubrir si el cambio está en marcha o si algo o alguien (nosotros mismos) lo detiene. Dentro de la secuencia de las cartas La Torre sigue a El Diablo y es la antesala a La Estrella. En lo personal El Diablo suele impedir que La Torre me lleve a La Estrella, una de mis cartas predilectas pues contiene mi mundo creativo y mi fe en lo que hago y en la gente que me rodea. Cada uno ha de reconocer el rostro de su propio diablo para intentar dominarlo y así continuar el camino que nos lleva a la estrella. En el plano cotidiano esta carta me pone alerta, el movimiento puede desatarse en cualquier esquina, con cualquier encuentro. Se debe cuidar la casa interna y la externa. Los lazos con La Estrella pueden asomar en estos días, aunque encontrarlos resulte arduo. Las transformaciones no siempre son bienvenidas, pero son necesarias (y a veces inevitables). Va.

domingo, 26 de julio de 2009

Cinco años de Osiazul


Y así, sin pena ni gloria, dejé pasar el quinto aniversario de Osiazul. No creo continuar con la ardua tarea de digitalizar textos y ponerlos a flotar en la red. Pero debo terminar el apartado de los cuentos rusos, el más exitoso del sitio y por el cual recibí correos entrañables. En esta actualización de aniversario he añadido el link para los textos en línea de La Guillotina: son gratis, son hermosos y basta un click para llegar a ellos. Sea.

jueves, 23 de julio de 2009

Pertenecer


Tardé años en entender lo que era el sentido de pertenencia y su origen primitivo. Solía atormentarme el no pertenecer a ningún grupo social aunque solía convivir con tantos y tan variados. Descifraba los cánones a seguir para integrarme, pero no lograba encontrar el nicho ideal.

Hace tiempo que ya no busco pertenecer. La gente que me rodea pertenece a distintos clanes. Disfruto ser el visitador de sus pláticas, sus imaginerías y sus pasiones. Mas cuando siento que me envuelven de más, me aparto unos días. Entonces desde afuera observo sus edificaciones donde se sienten protegidos, a ratos casi ungidos. Miro, también desde afuera, las ventanas pequeñas con sus vidrios de colores diversos. Y recuerdo cómo se ve el mundo a través de ellas. Comparo y trato de entender todos los puntos de vista para asir el horizonte todo.

Y a ratos temo quedarme atrapada en algún rincón tras mis visitas, para convertirme en guardiana de los cánones de tal o cual grupo. Temo quedarme sentada en un trono ficticio gobernando mis dominios y glorificando mi humana mezquindad. Entonces me dedico a contemplar las cosas sencillas como el polvo sobre el alféizar, las migajas sobre la mesa o la espuma que limpia mi loza.


Nota: fotografía "robada" a Francisco Javier Casado.

miércoles, 22 de julio de 2009

martes, 21 de julio de 2009

Falso pescado


Un pescado siempre es un pez muerto, pero un pez muerto no siempre es un pescado; lo sé al observar lo que queda de mi pez ángel en el fondo de la pecera. Yo no lancé redes o anzuelo, pero está bien muerto

Mas si Alicia conversó con la falsa tortuga y ya que la muerte chapotea en mis peceras, creo que podría conversar con el falso pescado. Aunque resultará complicado porque ha dejado de ser un falso pescado completo, sólo es un trozo, un jirón escamado. No lo saqué a tiempo, al ver sus ojos reventados me dio asco y su compañero de andanzas se ha dedicado a devorarlo.

Ayer comí pescado frito, pero era real no falso. Me preocupa el pez ángel canibal, no creo que comer falso pescado sea sano. En unos días sabré si se ha alimentado de proteína o simplemente ha devorado muerte.

Lo sé, a mi tortuga claro que la enterré, pero ella no era falsa. Y allá duerme, bajo el rosal. El falso pescado merece su ataúd de tripas.

Me voy a conversar con el falso pescado antes que desaparezca por completo. RIP.

lunes, 20 de julio de 2009

Patitas


En algunos códices el camino se simboliza con el glifo de la huella de un pie. No hay misterio alguno en su representación. Lo observamos y reconocemos de inmediato su significado.

Hace unos días lleve mis pies a revisar. Le sacaron huella a cada uno las cuales mostraron deformidades y pisadas erráticas. Las plantillas sanadoras vienen en camino.

Ahora me detengo a contemplar mis pies, antes me limitaba a guardarlas en sus zapatos y a darles la orden para andar el camino. Creo que las manos siempre han tenido el lugar de honor en cuanto a contemplación y representación gráfica se refiere. Como si el hecho de estar más arriba, más cerca de los cielos, les otorgara un dejo de divinidad. Los pies andan allá abajo, sobre el suelo, cerca de los gusanos, cerca de los infiernos. Pero basta sentir un dolor indefinido en el cuerpo para descubrir su rostro verdadero: el del ángel caído que ha sido desterrado porque conoce toda la realidad de nuestro camino andado.

viernes, 17 de julio de 2009

Perros muertos


Hago lo necesario para no perder asidero con la realidad. Emprendo labores ordinarias, escucho las voces de los transeúntes y toco la corteza de los árboles o el metal hirviente de las cajuelas de los coches. Pero los espectros se agazapan en mi cotidianeidad.

Nunca he temido a los perros, hasta hoy. Desde hace un par de días, mientras camino por la avenida, los perros callejeros me saludan: me descubren a distancia y comienzan a mover el rabo, fijando sus ojos de canica en los míos asombrados. Cuando paso a su lado me olisquean y me siguen. Temo que me muerdan la pantorilla, aunque de reojo veo que siguen moviendo su rabo.

Y busco respuesta a esta extraña empatía, y creo que mi olor ha cambiado o el del detergente que purifica mi ropa, o el de los líquidos espesos que nada pueden contra mis canas. Mas luego creo que los personajes de mis historias han huído de sus hojas o que todos los perros muertos que he visto andan sueltos por las calles. Unos y otros, seres imaginarios, me acosan. O tal vez sólo buscan derribar el asidero para que me pierda, nuevamente, en los mundos que temo crear.

Nota: El cuadro es de un pintor recién descubierto, vayan y devoren el color de Pablo Scioti.

martes, 14 de julio de 2009

De regreso a la carne


Me he imaginado como un gran bife en movimiento; grande, estriado,enrojecido corriendo por la avenida. Si encontrara la plancha adecuada sería todo un manjar: jugoso, con una porción generosa de grasa que crepitara invitante sobre las brasas ardientes.

Ya no soy huesos, vísceras y músculos sino un músculo todo que sube y baja la avenida huyendo de sí mismo.

Me he imaginado como un corte suculento que se aleja del universo de las ideas y de la palabra escrita, para sólo dejar una estela sanguiñolienta en este mundo de sinsentidos.

Y corro y me retuerzo y me sacudo como lo haría un bife gigantesco; huyendo de sí mismo, soñando en parrillas gigantescas y en bocas gargantuescas que me aparten de la putrefacción y sus blancos gusanos.

lunes, 13 de julio de 2009

El diario de la tibia (diario íntimo de Roderico)


Querido diario:

Hoy, por la tarde, fuimos a enterrar a la tortuga grande. Abrimos una fosa bajo el rosal con ayuda del cucharón de la sopa. Me he quedado con la duda de si utilizaremos de nuevo tan vital utensilio doméstico. Pero mi ama no anda de humor para dar respuestas. Ella dice que está triste porque se murió la tortu; pero en realidad la culpa la mordisquea. Ella la mató, ya sabes como es, siempre jugando a estar ocupada. La muy tonta, por escribir historias que nadie lee, dejó a las tortugas sucumbir en su putrefacción. Ni modo, por lo menos a la pequeña no la mató.

Creo que la tortu muerta se va a ir al infierno porque justo a la hora que realizamos el entierro el cielo todo estaba enrojecido. Mi ama dijo que era un crepúsculo citadino, pero ella no sabe nada: era el infierno que abría el portón para que la tortu entrara.

Es hora de partir a realizar mis labores domésticas antes de que mi ama se despierte. Ya sabes cómo le gusta el café recién hecho por las mañanas (aunque sus mañanas son relativas).

En espera de nuevas anécdotas,
tuyo, y egregio,
Roderico.

jueves, 9 de julio de 2009

Apio


Como cuando era niña, todavía me maravilla encontrar la rosa oculta al cortar el tallo de un apio. La dejo a la vista mientras cocino, y siempre siento algo de tristeza al arrojarla al bote de basura.

Entiendo la palabra "apio" cuando muerdo una rama crocante o cuando mordisqueo las hojas de sabor picante. Pero dejo de entenderla cuando preparo la sopa que hacía mi abuela: apio rebanado, arroz y caldillo de jitomate. La sopa posee más los sonidos suaves del inglés "celery".

No creo que la sopa de apio sea la mejor receta de mi "sopiario", pero sí es la más entrañable, la de sabor a infancia. He perdido la cuenta de las rosas ocultas descubiertas, pero cada una de ellas me lleva de regreso a la puerta de vidrio de una cocina extinta, a la higuera y a mi abuela frente al fogón.

martes, 7 de julio de 2009

Tras el conteo (en las criptas)


Tras el conteo, aquí en las criptas, yo soy la más sorprendida. Pensé que los huesos eran más sensatos, ya hasta había preparado mi discurso de agradecimiento. Pero el Partido Cerealista perdió. Quisiera decir que aquí, bajo tierra, todo es aullido y desilusión. Pero no, en las criptas hay gran fiesta: los muertos paleros celebran la victoria de Bolsomonstruo.

A estas méndigas creaturas fantásticas no se les puede dar un ápice de realidad porque terminan tomándose todo muy en serio. Mi contrincante no sólo ha obtenido la victoria sino que ha establecido una monarquía subterránea (él como rey, por supuesto).

Soy buen perdedor, pero cualquiera se encabronaría al mirar a Roderico: ha sido nombrado "Monseñor Absoluto de los Nichos". Sí, cualquiera se encabronaría y meditaría en regresar al cielo abierto al saber que he sido nombrada "Bufón Muy Gracioso del Reino (y sus periferias)". Bah, eso me pasa por jugar a la democracia con estos jijos muertos.

domingo, 5 de julio de 2009

A votar


Más allá de mi Partido Cerealista y del mítico Bolsomonstruo, y del barullo en las criptas, hoy sí voy a votar. Y lo repito, no creo en ningun partido ni en candidato alguno. En esta república bananera la democracia es un mal sueño. Y nuestros dirigentes unos estúpidos. Pero hoy me vestiré con mi traje de domingo y andaré la colina: tomaré mi papelito, lo marcaré, lo doblaré y lo arrojaré a la urna. Votaré como homenaje a los hombres y mujeres que dedicaron su tiempo para que en México, el 17 de octubre de 1953, apareciera en el Diario Oficial el decreto en el que se anunciaba que las mujeres tendrían derecho a votar y ser votadas para puestos de elección popular. Votaré como homenaje a aquellos que han tenido la esperanza que no tengo y la fe que sé vano sueño. Hagan lo mismo, vayan, voten por los patéticos rostros de las pancartas o anulen su voto; pero disfruten del acto de hacerlo por sí mismos sin que otros llenen las urnas con falsas cruces o les prohiban hacerlo por ser mujeres. Va.

domingo, 28 de junio de 2009

La cabellera color tabaco...


Como otros niños clasemedieros de la época, crecí entre los iconos televisivos, ciertas marcas de ropa y el tabú sobre varios temas. Los iconos se desdibujaron con el tiempo, a las marcas las sustituyeron otras. Y las respuestas a ciertos temas han llegado con los años.

Como otras niñas clasemedieras, durante una temporada, idolatré mi cabellera. La cuidé, la mimé y la admiré en el espejo más de una vez. Cuando Fabergé introdujo el Farrah Fawcett Shampoo, corrí a la tienda de autoservicio. Nunca deseé una cabellera rubia, pero procuraba obtener un brillo que opacara a la obsidiana. Sobre mi cabello no tenía dudas, aunque usaba ropa que cubriera mi gordura imaginaria, me pintaba para transformar mi rostro ordinario y leía libros para no ser tonta. Esta faceta duró un par de años, fue entonces cuando la conocí: era mi vecina, varios años mayor que yo, con una cabellera color tabaco inolvidable. Nos presentaron nuestras madres, nosotras nos limitamos a saludarnos educadamente. Nunca hablé con ella, no fuimos amigas, sólo éramos vecinas. Yo me limitaba a observarla cuando pasaba por los condominios, admirando su cabellera.

La reconocí de inmediato, mi vecina había sido elegida como modelo del comercial Farrah Fawcet Shampoo: allí estaba, en televisión nacional, agitando con gracia su cabello castaño. Me pareció que se veía más bonita en televisión, aunque en la vida real lucía más joven y más dulce. Cuando me la topaba en los corredores de los edificios trataba de saludarla, pues sentía un extraño orgullo al conocer a la modelo del comercial de mi shampoo favorito.

Pasaron un par de años, porque yo había dejado atrás la pacífica superficialidad para entrar a una adolescencia de autodestrucción. Ya no usaba el mentado shampoo. En aquellos días supe que mi vecina tenía leucemia. La noticia no me cimbró, creo que imaginé que se trataba de algo pasajero o simplemente no quise entender. Después de unos meses veía pasar a la ex modelo, que se dirigía a su universidad, con un tapabocas y una pañoleta en la cabeza de la cual asomaban algunos jirones de la otrora hermosa cabellera.

Fue durante una conversación con un conocido que mi negación se diluyó: él me platicó que solían burlarse de una alumna que todos los días iba con tapabocas y una pañoleta porque estaba calva. Ante las risotadas de mi interlocutor sentí horror. Me limité a decirle que era un estúpido, que el blanco de sus mofas tenía leucemia y que se estaba muriendo. Después de un silencio incómodo seguimos con nuestra cotidiana juventud.

Sin más, observé a mi vecina extinguirse día tras día, hasta que un día dejé de verla en su andar a la universidad.

Mas hubo un último adiós. Salía yo de mi apartamento rumbo a un antro de moda, muy peinada y muy maquillada. Me topé de frente con su padre quien, apurado, la llevaba en brazos. Ella entonces era diminuta, como una niña pequeña, bajo aquella manta. El padre se alejó a toda velocidad meciendo a su niña en los brazos. Ella ya no regresó a casa de aquel nuevo ingreso en el hospital.

Con las años me ha dejado de importar si soy fea, gorda o tonta. Ahora me atormentan otras cosas. Pero aún admiro la belleza bajo sus distintas manifestaciones: en ciertos versos, en los colores de un cuadro, en las notas de ciertas canciones, en la corteza dorada del pan, en los cuerpos, en los rostros o en las cabelleras color tabaco que me recuerdan a aquella extinta.

viernes, 26 de junio de 2009

votovotovotovotovoto

Y no se crean, aunque me gustaría permanecer al margen de las votaciones me resulta imposible. Hoy descubrí que las "promesas" políticas impresas en las pancartas cambian de tono según la delegación que ensucien: las hay más poéticas, mas refinadas o más populacheras. Las fotos también varían: están los candidatos risueños con cara de "soy tu amigo"; los de orgullo nacional de "ven por tu medalla olímpica", los que imitan la "mano dura de la justicia" y gritan decididos "seguridad o renuncio" (este es mi favorito, juar, juar). Y nada, me preocupa no poder mantenerme al margen y dejarme de bromitas estúpidas. Pero, entre las caras de estos parias y la ausencia de mi cereal colorido, la cordura se desvanece.

Por principio jamás votaría por la hipócrita derecha ni por la traidora izquierda ni por la decadente dictadura ni por los verdes timadores ni los partiditos comodines. ¡Mierda! pero por algo debo de votar (y comer cereal al mismo tiempo).

Por fortuna, aquí en las criptas, para todo hay solución. Hemos decidido crear nuestro partido, imprimir nuestras planillas y hasta formar centros de capacitación allá en los nichos. Todo aquí es fiesta y movimiento. Mañana saldré a las calles a repartir mis folletos (y de paso compro mi cereal):



¡¡VOTA ASI: Partido Cerealista Mexicano!!

Nota: Y para que no se diga que el PACEM es un partido único y que nuestras elecciones son anti democráticas, bolsomonstruo se ha ofrecido como contendiente:


¡¡O VOTA ASI: Bolsomonstruo!!

¡¡Urnas, urnas, urnas, ra, ra, ra!!

martes, 23 de junio de 2009

Democracia sin cereal, pero con monstruo


No logro encontrar paz. Hoy regresé al supermercado y sin superar mi fobia contra mi otrora cereal favorito. Y a esto se ha sumado una terrible certeza: todos los candidatos han desaparecido. Estoy segura, porque sé de estas cosas, pues he dedicado tiempo a leer y meditar sobre la imaginería de los pueblos. Así es, es triste decirlo, ademas de la ausencia de cereal en las criptas nos hemos quedado solos, a la deriva: los candidatos se han ido.

Me ha bastado observar la avenida para encontrar pruebas del abominable crimen. Sin duda esto ha sido obra de un bolsomonstruo.

Para los neófitos: el bolsomonstruo es una inmensa bolsa de plástico -llena de basura, por supuesto- que suele dormitar en el día en cualquier terreno baldío; pero que de noche sale, rodando, a cometer sus fechorías. Oriundo de las grandes ciudades, el bolsomonstruo no conoce límites en lo que a su hambre se refiere. Succiona, masca, tritura y deglute cualquier inmundicia; para luego regurgitarla y colgarla sobre los postes de luz. Los hombres, tan impresionables, suelen entrar en trance ante el colorido de dichas secreciones.

Sólo queda lamentarse y guardar luto por los caídos. El bolsomonstruo ha devorado a los candidatos. Sus restos han quedado ahí, en las pancartas que inundan, nauseabundas, los postes de la colina. ¡Maldito seas, bolsomonstruo! Y aquí, en las criptas, nos hemos quedado sin el consuelo del cereal crocante. Nada se puede hacer ante tal devastación.

jueves, 18 de junio de 2009

Democracia, aves y cereales


1. En estos días en los que la palabra democracia es masticada y escupida por todos hasta que se convierte en un bagazo insípido, he decidido ser democrática. Había olvidado un partido, la imagen me reivindica.

Hace un par de días recibí la llamada de una grabadora. La señorcita del partido verde me invitaba a dejar de desperdiciar mis impuestos en mantener criminales en las cárceles mexicanas. Como solución me ofrece ser verde y votar por ella. Y ella, como una madre amorosa, lleva de la mano la propuesta de la pena de muerte. He de decir que la mentada grabación tenía el tono de quien trata de explicar algo a un estúpido: a ver, imbecilita, la pena de muerte va a ser justa, porque nuestros jueces son los únicos que la pueden aplicar, y ellos son justos, muy sabios, únete, diles a tus amigos y familiares, anda, pequeña, anda y ve.

Sé que la gente es estúpida, basta mirar bananalandia para darse cuenta. Sí, la gente es estúpida: no logran ver que los criminales de altos vuelos se echan volados con la muerte a diario, y que un volado más no los va a amedrentar. La pena de muerte no soluciona nada, nada, entiendan na-da. Los "malos" no temen a su mortalidad. Pero los demás, los "buenos", viven aterrados; y la forma más burda para quitarse el miedo es creer que se posee a la muerte, aplicándola.



2. Días atrás los verdecitos me parecían una caricatura. Pero ahora les tengo respeto, mas no se confunda, lector: mi respeto es el mismo que le tengo a las alimañas ponzoñosas. Basta conocer un poquito de historia para saber que la catástrofe surge de aquellos que siembran miedo.

Me horroriza un partido que toma como emblema una especie protegida y al mismo tiempo riega las ciudades con su basura promocional. Me asusta un partido que se hace llamar "el partido de la vida" mientras eleva su estandarte de muerte; porque en la contradicción asoma, con descaro, la manipulación.

Pero el atucanado partido tiene su mérito, pues ha logrado usurpar el peldaño del partido por el cual nunca iba yo a votar. Sí, tiene su mérito, pues también han logrado que dude ante los anaqueles del cereal: ahora compro un cereal más sano y temo llevar a casa los aros radiactivos que tanto me gustaban. He imaginado que el buen Sam, el tucán, se transformará en ave de mal agüero y planeará por la casa chillando con la misma vocecilla de la grabación aquella.

3. Extraño el cereal afrutado y crocante. Decido masticar democracia, como todos en nuestra república bananera. Los partidos existirán siempre; a pesar de su desinterés por el bien común, a pesar de su descarada ambición, a pesar de sus mentiras y sus falacias, a pesar de su oscuro interés al desear que la gente siga estúpida y temerosa. Y no sé, la democracia es una pesadilla de la que nadie quiere despertar.

domingo, 14 de junio de 2009

Yo también pido...


Y a esperar. Veremos si cuajan las gelatinas...

jueves, 11 de junio de 2009

del voto y papeles varios


Por azares del destino, hoy fui a dar una clase a una biblioteca pública. Se trata de una edificación grandísima y hermosa. Personas de todos los colores entra y sale. Y sí, todavía existe gente que dedica su tiempo libre a buscar libros o a asistir a círculos de lectura.

Por azares de otra índole, entré a los sanitarios de dicha biblioteca: dos espacios con lavamanos y uno oblongo a modo de galerón de letrinas. La higiene es precaria y muchos de los cubículos están fuera de servicio. En ninguno de ellos hay papel higiénico, ni siquiera un mísero cuadrito.

Hay agua corriente tanto en los excusados como en los lavamanos. Pero las manos se deben secar al aire, agitándolas. Y si uno trae libros, debe secarlas aleteando (para mayor velocidad).

Enfin, es peor traer la inmundicia propia contenida. Pero al terminar la clase, de regreso a casa y con un ansia añeja de papel, me dediqué a otear las avenidas: en ellas flotan, papalotean y colorean cientos de pancartas, espectaculares y demás artículos promocionales con los rostros y logotipos de los partidos políticos mexicanos que piden nuestro voto en las próximas elecciones.

He querido conocer el costo de toda esta estúpida publicidad para hacer el cálculo exacto de cuántos papeles higiénicos se podrían comprar para abastecer la biblioteca visitada. Estoy segura de que nos alcanzaría hasta para un secador de manos. Y como los ilustrados somos compartidos, donaríamos lo que sobrara a escuelas, hospitales, asilos y demás estancias gubernamentales.

Lo sé, mi reclamo tiene tintes de patética burguesita. Pero la gente que busca ampliar su horizonte, buscar nuevos canales de comunicación y deja las urgencias de lo cotiano para conocer la palabra escrita merece, mínimamente, un pinche papel higiénico en los sanitarios. Mujeres, niños, hombres y ancianos agradecerían los cuadritos afelpados.

Cuando las elecciones terminen cada partido político debería tomar sus kilos de plástico y cortarlos en cuadritos para abastecer las salitas de baño de sus candidatos; y a cambio darnos los rollos del preciado papel para usarlo en lugares más ilustres.

Lo sé, soy una burguesita patética. Sin embargo, a ratos creo en la gente y en su impulso por saber. Por que en ello nos va la transformación.

No se engañen, mi papel higiénico sólo es una alegoría de todas las carencias, de todos los vacíos y de todos los absurdos que ocurren en esta república bananera. Pero mi deseo de que nuestros futuros diputados se limpien el culo con sus afiches, no es metáfora, es una cita textual.

Y en fin: el voto nulo, el voto útil o la abstención, dan lo mismo, al final todo se va por el retrete (menos los ganadores de la rifa, mierd...).

martes, 9 de junio de 2009

Laberinto


Aquí, en las criptas, estamos los que creemos, con fe ciega, que el laberinto del Minotauro no existe ni existió en una ciudad extinta ni tras los muros de una isla.

Aquí, en las criptas, el laberinto es una espiral dulcísima; sin encrucijadas, sin esquinas y sin puertas secretas.

Aquí, en las criptas, estamos los que sabemos que el fin es la última certeza. Pero para nosotros, el último recorrido de nuestro laberinto nos llevará a la muerte azucarada que otros temen saborear.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Relax en la criptas


He encontrado el método de relajación perfecto. Bastó encontrar la forma de enterrar una lista de música en las criptas. Ahora puedo venir, darle "play" y ver bailar al imbécil del Roderico por horas. Todo es paz en las criptas: los gusanos zigzaguean extasiados, los huesos crujen con ritmo, y nunca la putrefacción fue tan acompasada.

Aunque temo quedarme en el loop y perder el tiempo, sin hacer absolutamente nada. Pero eso es otra historia...

¡Baila, maldito!

lunes, 25 de mayo de 2009

Tantarria

Le tengo adversión a las chinches, y a todo bicho que se les parezca. Esos vientres regordetes y triangulares plagados de patas y antenas me provocan pesadillas. Y mi adversión llega al odio, a la discriminación, a sueños de holocausto.
Me topé con las tantarrias en mi último viaje, son una chinche mayor. Cumplen con los cánones estéticos, y todavía más: exhiben un patrón y colorido inauditos, calculados para que el instinto animal reaccione ante la posibilidad del peligro. Mas todo es un engaño: las tantarrias son comestibles, como los jumiles.

Creo que odio tanto a estos animales que no tengo empacho al devorarlos. He comido jumiles y disfrutado de su cuerpo crocante y su sabor exquisito a sal yodatada. Dicen que las tantarrias son más suculentas. Me hubiese gustado probarlas sobre tortilla de maíz y ahogadas en salsa. Pero sería incapaz de realizar la recolección de tales alimañas, de tomarlas con la mano y alejarlas de su hogar-mezquite.

Tal vez en otro viaje alguien más realice la tarea. Entonces las morderé, las trituraré y les haré sentir mi fobia cuando se deslicen, muertas, por mi garganta.

La gula sí es un pecado, y la más oscura de las perversiones. Lo admito y no me persigno.

jueves, 21 de mayo de 2009

de la inmovilidad


Hubo tiempos en los que la movilidad, el descubrimiento, el asombro y los grandes sucesos son urgentes, casi vitales. Son tiempos pasados que han quedado presos en el territorio del ensueño.

Aquí y ahora basta el trinido de un pájaro que no veo; los verdes tras la ventana; la canción que se repite una y otra vez sin que pierda el alma.

Sólo la memoria queda, el privilegio de regresar a lo que ha sido. Me quedaría por siempre flotando entre mis fantasmas.

Pero sé que es imposible. Me basta observar la fisura del vidrio de mi ventana para saber que la fragilidad de mi limbo cotidiano es inevitable.

viernes, 15 de mayo de 2009

llueve en la ciudad


Ha llovido como sólo frente al mar llueve; por una noche la ciudad transforma su asfalto y sus varillas en arrecife y pestañas de sirena.
He tomado la regadera y me he puesto a regar las plantas, como tratando de engañarlas para que no vieran la lluvia.
Las imagine arañando el vidrio de las ventanas, desperezando las raíces, rompiendo en mil pedazos el barro de sus macetas. Las vi desprenderse de su prisión, reptar por el friso y escurrir por la fachada del inmueble para ahogarse en el patio alberca.
Debí beber también de la regadera porque he deseado salir y correr bajo la lluvia. Correr y huir por las calles, ahora mareas imaginadas, para perderme en alguna alcantarilla que me lleve al foso donde habitan los peces abisales de la ciudad.

(Imagen: Amantes y flores, de Marc Chagall)

miércoles, 13 de mayo de 2009

las memorias del agua


Desde que abandoné el aljibe no he escrito ningún verso, como si la voz interior se hubiese quedado allá arriba flotando con los otros ahogados.

Resulta tan distante el impulso cotidiano de construir versos. Todo se ha quedado, allá arriba, en el agua.

Aquí y ahora otras voces son las que hablan, las de los personajes que me acompañan y que no son sino mis propias fantasmas; y los fantasmas no queridos de otras personas que decidí adoptar.

Allá arriba, la calidez de los otros me era vital. Aquí abajo me bastan estas voces, los demás son recuerdo. No hay amados ni amantes ni amorosos. Y sí, por ello, ya no escribo versos.

domingo, 10 de mayo de 2009

Feliz Día de las Madres


Sólo a las mamás lindas...
como yo, muahaha...

viernes, 8 de mayo de 2009

Círculo de lectura: Edgar Allan Poe


Parece que ahora sí arranca el círculo de lectura sobre Edgar Allan Poe en el Centro de Lectura Condesa.

Iniciamos este sábado 9 de mayo de 2009. Consta de 8 sesiones sabatinas, quincenales, de 13:00 a 16:00. Cada sesión es independiente. La selección de lecturas va desde el cuento y la prosa hasta la poesía y el ensayo de Poe. Alternaré sábados con maese Alberto Chimal.

Y este sábado no se pueden perder a Alberto Chimal comentando "La máscara de la muerte roja", cuento ad-hoc con la plaga.

Para mayores informes vayan a Nuevo León 91, en la colonia Condesa. O llamen a los teléfonos: 5553 5268 y 5553 5269. Y si lo anterior les da pereza envíen un correo electrónico: cnl.clc@correo.inba.gob.mx.

lunes, 4 de mayo de 2009

El enemigo común o la nave de los locos reloaded


Las autoridades pertinentes no deben, de ninguna forma, detener nuestro destino de "apestados". No hay nada mejor que exhibir nuestra letra escarlata, ondear la bandera del jinete, lucir nuestra potencial devastación. Entonces, silencio, no nos defiendan mezquinos.

A partir de hoy construiremos nuestra nave de los locos y nos haremos a la mar. Causaremos susto, temor y repulsión. Nos despedirán de los puertos a pedradas, nos arrojarán desechos humanos y aun intentaran prender fuego a nuestra nave. Pero nosotros sortearemos la maldad humana y zurcaremos los mares todos. Y ocurrirá que el mundo entero señale nuestros rostros; y los viejos contarán leyendas.

Y sólo así, mexicanos tibios, tendremos un enemigo común. Ya no seremos chilangos ni regios ni tapatíos, sólo seremos "mexicanos". Y ondearemos nuestra bandera con la añorada "identidad". Seremos uno en nuestro barco de locos, más vivos que nunca, listos para escribir nuestra travesía verdadera.

domingo, 3 de mayo de 2009

Tú te puedes sentir mal, pero no te puedes enfermar


Y así, sin más, imaginé estar enferma. Y no necesariamente de influenza, me aventuré más allá: cáncer, sida... No, no podría ir a un hospital privado pues no soy heredera ni tengo seguro médico. Aquí no hay billetes como en muchas casas de mexicanos. Mi enfermedad ficticia sería como echarse un volado con la muerte: cara o cruz... No, no existe un seguro social con las dimensiones para cubrir la salud de todos.

Tengo la certeza de que el H1N1 es real, de que no es un complot. Y todo aquel que crea esto está pendejo, le duela a quien le duela. Siempre me han aterrado los pendejos con iniciativa. Hoy me aterran aún más. Parece que nadie observa la ciudad o el país entero.
La gente muere a diario, es inevitable, a eso venimos todos. Pero muchos mueren por falta de atención médica, ya sea por ignorancia o porque no tienen acceso a ella. Y sí, la historia de la humanidad dicta que los pobres mueren primero, o eso nos gusta creer. Pero en México ¿cuánto se necesita para ser "pobre" en lo que se refiere a atención médica? En México ¿cuántos millones somos pobres en lo que se refiere a atención médica?
Y no sé, se antoja empezar a responder estas preguntas y dejarse de lloriqueos burgueses. En los días por venir seguramente todos regresaremos a nuestras actividades laborales, a nuestros ires y venires en la gran ciudad. Iremos a comer al restaurant, veremos una película de estreno y cobraremos el cheque que nos da la "felicidad". Y todo quedará atrás: mi encabronamiento, la pendejez y las preguntas sin respuestas.
Y aquí un artículo que me refresca, lejos de complots, lloriqueos pendejos o manipulaciones políticas: a leer.