jueves, 30 de julio de 2009

Reloj de sol


Para mí, dormir por la noche es un gran logro que se desvanece horas después de despertar. Si duermo de noche tengo sueño todo el día; si duermo en el día puedo quedarme despierta 24 horas consecutivas. Algunos opinan que tengo un desorden de sueño; otros apuntan a mi digesta diaria de cafeína. Y no falta el que culpa al maldito cigarro. Creo que todos están equivocados. La culpa (si se le puede llamar así) la tiene el Gran Relojero.

El Gran Relojero es un señor bajito, muy viejo, que se encarga de colocar relojes en el seso de los recién nacidos. Así, sin más, como quien le pone baterías a un juguete nuevo, coloca el relojito en el lóbulo izquierdo del bebé en turno. A algunos les toca reloj digital, de pulso, análogo y hasta molecular. A otros les toca un cu-cu, uno de péndulo o un ruidoso despertador.
Pero ocurre que el Gran Relojero siente aún (es muy viejito) gran empatía por los relojes de arena y los de sol.

A mí me tocó un reloj de sol, por ello mis noches no están sujetas a horario alguna. Sólo durante el día tengo conciencia del paso del tiempo y sé que debo de dormir, y sé que he descansado y que es hora de despertar y de hacer lo que debo y lo que quiero hasta que el siguiente amanecer me indique que la jornada ha terminado. Lástima que el mundo me exija estar despierta de día, siempre tan temeroso de la oscuridad.

2 comentarios:

Séptimo Sentido dijo...

Oh... sabía que lo mío tenía una explicación.

Es tan genial vivir de noche. A veces no entiendo porque los demás no lo entienden. pero luego recuerdo lo agradable que es en esta ciudad salir del cine a la 1:00am y caminar a casa acompañada de los faroles, sin tráfico, sin sol, sin transeúntes, sin ruidos contaminantes y entonces digo:

Que bueno que somos pocos los que amamos la oscuridad de la noche! :D

Séptimo Sentido dijo...

Oh y olvidé decir que odio a las personas que fueron dotadas con un ruidoso despertador y que TIENEN QUE despertarse a las 7am incluso en domingo!!!! aggggh!