domingo, 19 de septiembre de 2010

1985-2010


Hago la parada, el taxi se detiene, abordo. Vamos al centro. Inicio la conversación. Las más de las veces disfruta platicar con los taxistas, tan llenos de historias. Tomamos el Viaducto, hay un poco de tráfico, no nos sorprende. Platicamos inmersos en los carriles de metal. De repente, a lo lejos, vislumbro un centro comercial. "Se llama Parque Delta" dice el taxista. "Pero ahí estaba el Estadio de béisbol" le digo yo. "Era la morgue" replica el taxista, "no tenían que construir esa cosa ahí".

El taxista me relata su labor en ese lugar. Tras el terremoto de 1985, por azar, se une al grupo que trabajó en la identificación de cuerpos en el estadio. Su relato es espeluznante. A casi un cuarto de siglo del suceso, el hombre lleva sobre los hombros el horror y el dolor. Me dice que todavía tiene pesadillas, ya no diario, pero sí cada tercer día. El hombre trata de borrar sus lágrimas con el dorso de la mano. Detiene la unidad. Está pálido. Le digo que los hombres sí pueden llorar. Le pido que haga algo, que busque ayuda, que nadie debe cargar tanta muerte. Sólo la ciudad puede, porque es inmensa. El hombre rompe en llanto. Afuera, los rines y los cláxones.

Llego a mi destino. Me asusta descubrir la fragilidad de todos los que caminan por esa calle, de todo lo que apunta al cielo sombrío del atardecer. Me asusta mi propia fragilidad. Me llega ese olor dulzón que flotó en la ciudad hace tantos años, culpo a las alcantarillas. Dejo encerrados a los recuerdos en los edificios que ya no están, en los que sí estuve; y cuyas ausencias no logran ser remplazadas por las luces neón de ningún centro comercial.

3 comentarios:

Danyel Tinajero dijo...

Que duro debió haber sido estar en medio de todo ese mar de terror, lágrimas, desesperación.
Muy bueno tu blog, me ha gustado!

Danyel Tinajero

Alberto dijo...

Qué buena nota, profesora. Las leo con gusto, sepa, y le mando un abrazo.

Anónimo dijo...

Cuca pasajera:

Los taxistas son la NETA. A mí uno me platicó cosas de cadáveres de ahí también del parque DELTA ¿Sería el mismo? ¿será un espíritu chocarrero que en forma parecida al de Barranca del Muerto se aparece de vez en vez pero es conductor y no pasajero? De ser así los dos abordamos el mismo carruaje fantasmal; Otro había ido a la misma prepa que yo (Fresa 6, Coyoacán) en otro tiempo y me dijo que a mi maestra de Etimologías la habían "desaparecido" en un "accidente" de helicóptero. (QEPD) Era ella muy proclive a criticar al gobierno de Hank González por la construcción de los éjeles viales; Otro confirmó mi teoría de que lo del "magnicidio" Colosio fue "magnifraude" (actuado) pues era jardinero en la casa del mismo y lo vio por ahí caminando tan tranquilo (anónimamente y NO espectralmente) DESPUÉS DE "MUERTO"; Otro guardaba similitudes increíbles con el protagonista de "Con la muerte en los puños" de Palou; Otro me comentó de una viejecita que acababa de bajar a una iglesia la cual le venía contanto chistes erótico-sexuales BIEN MANCHADOS. jajaja; Otro me platicó el modus operandi de unos extraños asaltantes (una viejecita con dos niños que le dieron su refresco -un botellazo en la nuca-)y lo desvalijaron... y así... Se puede armar un libro completo de relatos de taxistas, creo. En un cuento mío (Buenos Aires) el taxista es un wey precisamente de la Buenos Aires que me atacó junto con otros 10 o más (mucho mayores que yo) cuando tenía yo 15 años y me estaban dando una madrina pero me levanté y muy enojado le volé los dientes con un golpe de karate directo y sin escalas al rostro (MUY JUERTE, con grito y expulsión de "chi" incluidos)aprovechando la confusión que les causó que un NERD no solamente tuviera valor para encararlos sino para parirles su m...andarina en gajos. Después de golpe y sorpresa corrí por mi vida y aquí estoy -caso verídico- . En ese relato el taxista, adorador de la Santa Muerte, como la 620 "llegó para quedarse... digo... para VENGARSE" :-O

Saludos :D