viernes, 3 de octubre de 2008

De magnolias y sapos (2 de 3)


No sé de dónde viene esta cercanía con la palabra magnolia; tal vez sea su sonoridad semeja al acto de anudar, si uno dice "magnolia" alguien o algo ha anudado un gran listón... o tal vez el vago recuerdo de la primera vez que vi una magnolia, o muchas, espeluznantemente blancas y grandes flotando en lo que me parecía un árbol inmenso mareada, seguramente, por ese aroma dulzón que despiden. O tal vez la cercanía de la palabra proviene de un disfraz que lucí en un Festival del Día de las Madres y cuya confección me emocionó tanto.

Día tras día seguía los avances: el armado del alambre y del tul, los pétalos terminados y la fusión final en la máquina de coser. "Magnolia" significaba la emoción de recitar unos versos, de no olvidar los pasos de la tabla, de no sonrojarse ante las miradas de los niños; "Magnolia" significaba la transmutación que sólo es posible en la infancia.

Creo que recordé aquel disfraz gracias a la película, justo en el momento en el que el primer sapo cae del cielo y se estrella contra un parabrisas. Vi de nueva cuenta los rostros de los niños, de mis compañeros disfrazados: la rosa, el lirio, el alcatráz... ahí estaban nuevamente las miradas cómplices tratando de seguir los pasos de uno y otro para que la tabla saliera impecable.

Y en nuestra imaginación fue perfecta.

Busqué una foto de aquel día, recordaba que existían unas transparencias pequeñitas en algún lugar de la colina. Me entusiasmó la idea de poder ver la imagen gracias al escáner de transparencias, ¡oh, sí, bendita tecnología! En el monitor pude ver aquella sonrisa de la infancia, pero también pude escuchar a mi madre burlarse de los disfraces de mis compañeros con su crueldad habitual.

Y no sé, al final "Magnolia" significa tristeza o pérdida, algo más semejante al recuerdo primero de las flores que flotaban sobre un árbol inmenso, con su blanco espectral, semejantes a fantasmas. Y sí, son los fantasmas de las hadas de los cuentos que dejaron de existir en algún momento de la infancia.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuca empática

A mí la palabra Magnolia me suena como a algo Magno, majestuoso pues :)

Gracias por escribir

Se está a gusto aquí en las criptas aunque eztrañamos la humedad del aljibe...ahí hasta alberquita teníamos :))

Anónimo dijo...

eXtrañamos (error de dedo que conste)
:P

Rax dijo...

La foto está lindísima. Cómo se le parece su hijita, por cierto :)
Y me uno a las Cucas, gracias por la compartición :)

Alberto dijo...

Yo me uno también. ¡Qué buena serie! Y qué gusto verla (leerla) escribiendo...

Hasta muy pronto.