domingo, 5 de julio de 2009

A votar


Más allá de mi Partido Cerealista y del mítico Bolsomonstruo, y del barullo en las criptas, hoy sí voy a votar. Y lo repito, no creo en ningun partido ni en candidato alguno. En esta república bananera la democracia es un mal sueño. Y nuestros dirigentes unos estúpidos. Pero hoy me vestiré con mi traje de domingo y andaré la colina: tomaré mi papelito, lo marcaré, lo doblaré y lo arrojaré a la urna. Votaré como homenaje a los hombres y mujeres que dedicaron su tiempo para que en México, el 17 de octubre de 1953, apareciera en el Diario Oficial el decreto en el que se anunciaba que las mujeres tendrían derecho a votar y ser votadas para puestos de elección popular. Votaré como homenaje a aquellos que han tenido la esperanza que no tengo y la fe que sé vano sueño. Hagan lo mismo, vayan, voten por los patéticos rostros de las pancartas o anulen su voto; pero disfruten del acto de hacerlo por sí mismos sin que otros llenen las urnas con falsas cruces o les prohiban hacerlo por ser mujeres. Va.

domingo, 28 de junio de 2009

La cabellera color tabaco...


Como otros niños clasemedieros de la época, crecí entre los iconos televisivos, ciertas marcas de ropa y el tabú sobre varios temas. Los iconos se desdibujaron con el tiempo, a las marcas las sustituyeron otras. Y las respuestas a ciertos temas han llegado con los años.

Como otras niñas clasemedieras, durante una temporada, idolatré mi cabellera. La cuidé, la mimé y la admiré en el espejo más de una vez. Cuando Fabergé introdujo el Farrah Fawcett Shampoo, corrí a la tienda de autoservicio. Nunca deseé una cabellera rubia, pero procuraba obtener un brillo que opacara a la obsidiana. Sobre mi cabello no tenía dudas, aunque usaba ropa que cubriera mi gordura imaginaria, me pintaba para transformar mi rostro ordinario y leía libros para no ser tonta. Esta faceta duró un par de años, fue entonces cuando la conocí: era mi vecina, varios años mayor que yo, con una cabellera color tabaco inolvidable. Nos presentaron nuestras madres, nosotras nos limitamos a saludarnos educadamente. Nunca hablé con ella, no fuimos amigas, sólo éramos vecinas. Yo me limitaba a observarla cuando pasaba por los condominios, admirando su cabellera.

La reconocí de inmediato, mi vecina había sido elegida como modelo del comercial Farrah Fawcet Shampoo: allí estaba, en televisión nacional, agitando con gracia su cabello castaño. Me pareció que se veía más bonita en televisión, aunque en la vida real lucía más joven y más dulce. Cuando me la topaba en los corredores de los edificios trataba de saludarla, pues sentía un extraño orgullo al conocer a la modelo del comercial de mi shampoo favorito.

Pasaron un par de años, porque yo había dejado atrás la pacífica superficialidad para entrar a una adolescencia de autodestrucción. Ya no usaba el mentado shampoo. En aquellos días supe que mi vecina tenía leucemia. La noticia no me cimbró, creo que imaginé que se trataba de algo pasajero o simplemente no quise entender. Después de unos meses veía pasar a la ex modelo, que se dirigía a su universidad, con un tapabocas y una pañoleta en la cabeza de la cual asomaban algunos jirones de la otrora hermosa cabellera.

Fue durante una conversación con un conocido que mi negación se diluyó: él me platicó que solían burlarse de una alumna que todos los días iba con tapabocas y una pañoleta porque estaba calva. Ante las risotadas de mi interlocutor sentí horror. Me limité a decirle que era un estúpido, que el blanco de sus mofas tenía leucemia y que se estaba muriendo. Después de un silencio incómodo seguimos con nuestra cotidiana juventud.

Sin más, observé a mi vecina extinguirse día tras día, hasta que un día dejé de verla en su andar a la universidad.

Mas hubo un último adiós. Salía yo de mi apartamento rumbo a un antro de moda, muy peinada y muy maquillada. Me topé de frente con su padre quien, apurado, la llevaba en brazos. Ella entonces era diminuta, como una niña pequeña, bajo aquella manta. El padre se alejó a toda velocidad meciendo a su niña en los brazos. Ella ya no regresó a casa de aquel nuevo ingreso en el hospital.

Con las años me ha dejado de importar si soy fea, gorda o tonta. Ahora me atormentan otras cosas. Pero aún admiro la belleza bajo sus distintas manifestaciones: en ciertos versos, en los colores de un cuadro, en las notas de ciertas canciones, en la corteza dorada del pan, en los cuerpos, en los rostros o en las cabelleras color tabaco que me recuerdan a aquella extinta.

viernes, 26 de junio de 2009

votovotovotovotovoto

Y no se crean, aunque me gustaría permanecer al margen de las votaciones me resulta imposible. Hoy descubrí que las "promesas" políticas impresas en las pancartas cambian de tono según la delegación que ensucien: las hay más poéticas, mas refinadas o más populacheras. Las fotos también varían: están los candidatos risueños con cara de "soy tu amigo"; los de orgullo nacional de "ven por tu medalla olímpica", los que imitan la "mano dura de la justicia" y gritan decididos "seguridad o renuncio" (este es mi favorito, juar, juar). Y nada, me preocupa no poder mantenerme al margen y dejarme de bromitas estúpidas. Pero, entre las caras de estos parias y la ausencia de mi cereal colorido, la cordura se desvanece.

Por principio jamás votaría por la hipócrita derecha ni por la traidora izquierda ni por la decadente dictadura ni por los verdes timadores ni los partiditos comodines. ¡Mierda! pero por algo debo de votar (y comer cereal al mismo tiempo).

Por fortuna, aquí en las criptas, para todo hay solución. Hemos decidido crear nuestro partido, imprimir nuestras planillas y hasta formar centros de capacitación allá en los nichos. Todo aquí es fiesta y movimiento. Mañana saldré a las calles a repartir mis folletos (y de paso compro mi cereal):



¡¡VOTA ASI: Partido Cerealista Mexicano!!

Nota: Y para que no se diga que el PACEM es un partido único y que nuestras elecciones son anti democráticas, bolsomonstruo se ha ofrecido como contendiente:


¡¡O VOTA ASI: Bolsomonstruo!!

¡¡Urnas, urnas, urnas, ra, ra, ra!!

martes, 23 de junio de 2009

Democracia sin cereal, pero con monstruo


No logro encontrar paz. Hoy regresé al supermercado y sin superar mi fobia contra mi otrora cereal favorito. Y a esto se ha sumado una terrible certeza: todos los candidatos han desaparecido. Estoy segura, porque sé de estas cosas, pues he dedicado tiempo a leer y meditar sobre la imaginería de los pueblos. Así es, es triste decirlo, ademas de la ausencia de cereal en las criptas nos hemos quedado solos, a la deriva: los candidatos se han ido.

Me ha bastado observar la avenida para encontrar pruebas del abominable crimen. Sin duda esto ha sido obra de un bolsomonstruo.

Para los neófitos: el bolsomonstruo es una inmensa bolsa de plástico -llena de basura, por supuesto- que suele dormitar en el día en cualquier terreno baldío; pero que de noche sale, rodando, a cometer sus fechorías. Oriundo de las grandes ciudades, el bolsomonstruo no conoce límites en lo que a su hambre se refiere. Succiona, masca, tritura y deglute cualquier inmundicia; para luego regurgitarla y colgarla sobre los postes de luz. Los hombres, tan impresionables, suelen entrar en trance ante el colorido de dichas secreciones.

Sólo queda lamentarse y guardar luto por los caídos. El bolsomonstruo ha devorado a los candidatos. Sus restos han quedado ahí, en las pancartas que inundan, nauseabundas, los postes de la colina. ¡Maldito seas, bolsomonstruo! Y aquí, en las criptas, nos hemos quedado sin el consuelo del cereal crocante. Nada se puede hacer ante tal devastación.

jueves, 18 de junio de 2009

Democracia, aves y cereales


1. En estos días en los que la palabra democracia es masticada y escupida por todos hasta que se convierte en un bagazo insípido, he decidido ser democrática. Había olvidado un partido, la imagen me reivindica.

Hace un par de días recibí la llamada de una grabadora. La señorcita del partido verde me invitaba a dejar de desperdiciar mis impuestos en mantener criminales en las cárceles mexicanas. Como solución me ofrece ser verde y votar por ella. Y ella, como una madre amorosa, lleva de la mano la propuesta de la pena de muerte. He de decir que la mentada grabación tenía el tono de quien trata de explicar algo a un estúpido: a ver, imbecilita, la pena de muerte va a ser justa, porque nuestros jueces son los únicos que la pueden aplicar, y ellos son justos, muy sabios, únete, diles a tus amigos y familiares, anda, pequeña, anda y ve.

Sé que la gente es estúpida, basta mirar bananalandia para darse cuenta. Sí, la gente es estúpida: no logran ver que los criminales de altos vuelos se echan volados con la muerte a diario, y que un volado más no los va a amedrentar. La pena de muerte no soluciona nada, nada, entiendan na-da. Los "malos" no temen a su mortalidad. Pero los demás, los "buenos", viven aterrados; y la forma más burda para quitarse el miedo es creer que se posee a la muerte, aplicándola.



2. Días atrás los verdecitos me parecían una caricatura. Pero ahora les tengo respeto, mas no se confunda, lector: mi respeto es el mismo que le tengo a las alimañas ponzoñosas. Basta conocer un poquito de historia para saber que la catástrofe surge de aquellos que siembran miedo.

Me horroriza un partido que toma como emblema una especie protegida y al mismo tiempo riega las ciudades con su basura promocional. Me asusta un partido que se hace llamar "el partido de la vida" mientras eleva su estandarte de muerte; porque en la contradicción asoma, con descaro, la manipulación.

Pero el atucanado partido tiene su mérito, pues ha logrado usurpar el peldaño del partido por el cual nunca iba yo a votar. Sí, tiene su mérito, pues también han logrado que dude ante los anaqueles del cereal: ahora compro un cereal más sano y temo llevar a casa los aros radiactivos que tanto me gustaban. He imaginado que el buen Sam, el tucán, se transformará en ave de mal agüero y planeará por la casa chillando con la misma vocecilla de la grabación aquella.

3. Extraño el cereal afrutado y crocante. Decido masticar democracia, como todos en nuestra república bananera. Los partidos existirán siempre; a pesar de su desinterés por el bien común, a pesar de su descarada ambición, a pesar de sus mentiras y sus falacias, a pesar de su oscuro interés al desear que la gente siga estúpida y temerosa. Y no sé, la democracia es una pesadilla de la que nadie quiere despertar.

domingo, 14 de junio de 2009

Yo también pido...


Y a esperar. Veremos si cuajan las gelatinas...

jueves, 11 de junio de 2009

del voto y papeles varios


Por azares del destino, hoy fui a dar una clase a una biblioteca pública. Se trata de una edificación grandísima y hermosa. Personas de todos los colores entra y sale. Y sí, todavía existe gente que dedica su tiempo libre a buscar libros o a asistir a círculos de lectura.

Por azares de otra índole, entré a los sanitarios de dicha biblioteca: dos espacios con lavamanos y uno oblongo a modo de galerón de letrinas. La higiene es precaria y muchos de los cubículos están fuera de servicio. En ninguno de ellos hay papel higiénico, ni siquiera un mísero cuadrito.

Hay agua corriente tanto en los excusados como en los lavamanos. Pero las manos se deben secar al aire, agitándolas. Y si uno trae libros, debe secarlas aleteando (para mayor velocidad).

Enfin, es peor traer la inmundicia propia contenida. Pero al terminar la clase, de regreso a casa y con un ansia añeja de papel, me dediqué a otear las avenidas: en ellas flotan, papalotean y colorean cientos de pancartas, espectaculares y demás artículos promocionales con los rostros y logotipos de los partidos políticos mexicanos que piden nuestro voto en las próximas elecciones.

He querido conocer el costo de toda esta estúpida publicidad para hacer el cálculo exacto de cuántos papeles higiénicos se podrían comprar para abastecer la biblioteca visitada. Estoy segura de que nos alcanzaría hasta para un secador de manos. Y como los ilustrados somos compartidos, donaríamos lo que sobrara a escuelas, hospitales, asilos y demás estancias gubernamentales.

Lo sé, mi reclamo tiene tintes de patética burguesita. Pero la gente que busca ampliar su horizonte, buscar nuevos canales de comunicación y deja las urgencias de lo cotiano para conocer la palabra escrita merece, mínimamente, un pinche papel higiénico en los sanitarios. Mujeres, niños, hombres y ancianos agradecerían los cuadritos afelpados.

Cuando las elecciones terminen cada partido político debería tomar sus kilos de plástico y cortarlos en cuadritos para abastecer las salitas de baño de sus candidatos; y a cambio darnos los rollos del preciado papel para usarlo en lugares más ilustres.

Lo sé, soy una burguesita patética. Sin embargo, a ratos creo en la gente y en su impulso por saber. Por que en ello nos va la transformación.

No se engañen, mi papel higiénico sólo es una alegoría de todas las carencias, de todos los vacíos y de todos los absurdos que ocurren en esta república bananera. Pero mi deseo de que nuestros futuros diputados se limpien el culo con sus afiches, no es metáfora, es una cita textual.

Y en fin: el voto nulo, el voto útil o la abstención, dan lo mismo, al final todo se va por el retrete (menos los ganadores de la rifa, mierd...).

martes, 9 de junio de 2009

Laberinto


Aquí, en las criptas, estamos los que creemos, con fe ciega, que el laberinto del Minotauro no existe ni existió en una ciudad extinta ni tras los muros de una isla.

Aquí, en las criptas, el laberinto es una espiral dulcísima; sin encrucijadas, sin esquinas y sin puertas secretas.

Aquí, en las criptas, estamos los que sabemos que el fin es la última certeza. Pero para nosotros, el último recorrido de nuestro laberinto nos llevará a la muerte azucarada que otros temen saborear.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Relax en la criptas


He encontrado el método de relajación perfecto. Bastó encontrar la forma de enterrar una lista de música en las criptas. Ahora puedo venir, darle "play" y ver bailar al imbécil del Roderico por horas. Todo es paz en las criptas: los gusanos zigzaguean extasiados, los huesos crujen con ritmo, y nunca la putrefacción fue tan acompasada.

Aunque temo quedarme en el loop y perder el tiempo, sin hacer absolutamente nada. Pero eso es otra historia...

¡Baila, maldito!

lunes, 25 de mayo de 2009

Tantarria

Le tengo adversión a las chinches, y a todo bicho que se les parezca. Esos vientres regordetes y triangulares plagados de patas y antenas me provocan pesadillas. Y mi adversión llega al odio, a la discriminación, a sueños de holocausto.
Me topé con las tantarrias en mi último viaje, son una chinche mayor. Cumplen con los cánones estéticos, y todavía más: exhiben un patrón y colorido inauditos, calculados para que el instinto animal reaccione ante la posibilidad del peligro. Mas todo es un engaño: las tantarrias son comestibles, como los jumiles.

Creo que odio tanto a estos animales que no tengo empacho al devorarlos. He comido jumiles y disfrutado de su cuerpo crocante y su sabor exquisito a sal yodatada. Dicen que las tantarrias son más suculentas. Me hubiese gustado probarlas sobre tortilla de maíz y ahogadas en salsa. Pero sería incapaz de realizar la recolección de tales alimañas, de tomarlas con la mano y alejarlas de su hogar-mezquite.

Tal vez en otro viaje alguien más realice la tarea. Entonces las morderé, las trituraré y les haré sentir mi fobia cuando se deslicen, muertas, por mi garganta.

La gula sí es un pecado, y la más oscura de las perversiones. Lo admito y no me persigno.

jueves, 21 de mayo de 2009

de la inmovilidad


Hubo tiempos en los que la movilidad, el descubrimiento, el asombro y los grandes sucesos son urgentes, casi vitales. Son tiempos pasados que han quedado presos en el territorio del ensueño.

Aquí y ahora basta el trinido de un pájaro que no veo; los verdes tras la ventana; la canción que se repite una y otra vez sin que pierda el alma.

Sólo la memoria queda, el privilegio de regresar a lo que ha sido. Me quedaría por siempre flotando entre mis fantasmas.

Pero sé que es imposible. Me basta observar la fisura del vidrio de mi ventana para saber que la fragilidad de mi limbo cotidiano es inevitable.

viernes, 15 de mayo de 2009

llueve en la ciudad


Ha llovido como sólo frente al mar llueve; por una noche la ciudad transforma su asfalto y sus varillas en arrecife y pestañas de sirena.
He tomado la regadera y me he puesto a regar las plantas, como tratando de engañarlas para que no vieran la lluvia.
Las imagine arañando el vidrio de las ventanas, desperezando las raíces, rompiendo en mil pedazos el barro de sus macetas. Las vi desprenderse de su prisión, reptar por el friso y escurrir por la fachada del inmueble para ahogarse en el patio alberca.
Debí beber también de la regadera porque he deseado salir y correr bajo la lluvia. Correr y huir por las calles, ahora mareas imaginadas, para perderme en alguna alcantarilla que me lleve al foso donde habitan los peces abisales de la ciudad.

(Imagen: Amantes y flores, de Marc Chagall)

miércoles, 13 de mayo de 2009

las memorias del agua


Desde que abandoné el aljibe no he escrito ningún verso, como si la voz interior se hubiese quedado allá arriba flotando con los otros ahogados.

Resulta tan distante el impulso cotidiano de construir versos. Todo se ha quedado, allá arriba, en el agua.

Aquí y ahora otras voces son las que hablan, las de los personajes que me acompañan y que no son sino mis propias fantasmas; y los fantasmas no queridos de otras personas que decidí adoptar.

Allá arriba, la calidez de los otros me era vital. Aquí abajo me bastan estas voces, los demás son recuerdo. No hay amados ni amantes ni amorosos. Y sí, por ello, ya no escribo versos.

domingo, 10 de mayo de 2009

Feliz Día de las Madres


Sólo a las mamás lindas...
como yo, muahaha...

viernes, 8 de mayo de 2009

Círculo de lectura: Edgar Allan Poe


Parece que ahora sí arranca el círculo de lectura sobre Edgar Allan Poe en el Centro de Lectura Condesa.

Iniciamos este sábado 9 de mayo de 2009. Consta de 8 sesiones sabatinas, quincenales, de 13:00 a 16:00. Cada sesión es independiente. La selección de lecturas va desde el cuento y la prosa hasta la poesía y el ensayo de Poe. Alternaré sábados con maese Alberto Chimal.

Y este sábado no se pueden perder a Alberto Chimal comentando "La máscara de la muerte roja", cuento ad-hoc con la plaga.

Para mayores informes vayan a Nuevo León 91, en la colonia Condesa. O llamen a los teléfonos: 5553 5268 y 5553 5269. Y si lo anterior les da pereza envíen un correo electrónico: cnl.clc@correo.inba.gob.mx.

lunes, 4 de mayo de 2009

El enemigo común o la nave de los locos reloaded


Las autoridades pertinentes no deben, de ninguna forma, detener nuestro destino de "apestados". No hay nada mejor que exhibir nuestra letra escarlata, ondear la bandera del jinete, lucir nuestra potencial devastación. Entonces, silencio, no nos defiendan mezquinos.

A partir de hoy construiremos nuestra nave de los locos y nos haremos a la mar. Causaremos susto, temor y repulsión. Nos despedirán de los puertos a pedradas, nos arrojarán desechos humanos y aun intentaran prender fuego a nuestra nave. Pero nosotros sortearemos la maldad humana y zurcaremos los mares todos. Y ocurrirá que el mundo entero señale nuestros rostros; y los viejos contarán leyendas.

Y sólo así, mexicanos tibios, tendremos un enemigo común. Ya no seremos chilangos ni regios ni tapatíos, sólo seremos "mexicanos". Y ondearemos nuestra bandera con la añorada "identidad". Seremos uno en nuestro barco de locos, más vivos que nunca, listos para escribir nuestra travesía verdadera.

domingo, 3 de mayo de 2009

Tú te puedes sentir mal, pero no te puedes enfermar


Y así, sin más, imaginé estar enferma. Y no necesariamente de influenza, me aventuré más allá: cáncer, sida... No, no podría ir a un hospital privado pues no soy heredera ni tengo seguro médico. Aquí no hay billetes como en muchas casas de mexicanos. Mi enfermedad ficticia sería como echarse un volado con la muerte: cara o cruz... No, no existe un seguro social con las dimensiones para cubrir la salud de todos.

Tengo la certeza de que el H1N1 es real, de que no es un complot. Y todo aquel que crea esto está pendejo, le duela a quien le duela. Siempre me han aterrado los pendejos con iniciativa. Hoy me aterran aún más. Parece que nadie observa la ciudad o el país entero.
La gente muere a diario, es inevitable, a eso venimos todos. Pero muchos mueren por falta de atención médica, ya sea por ignorancia o porque no tienen acceso a ella. Y sí, la historia de la humanidad dicta que los pobres mueren primero, o eso nos gusta creer. Pero en México ¿cuánto se necesita para ser "pobre" en lo que se refiere a atención médica? En México ¿cuántos millones somos pobres en lo que se refiere a atención médica?
Y no sé, se antoja empezar a responder estas preguntas y dejarse de lloriqueos burgueses. En los días por venir seguramente todos regresaremos a nuestras actividades laborales, a nuestros ires y venires en la gran ciudad. Iremos a comer al restaurant, veremos una película de estreno y cobraremos el cheque que nos da la "felicidad". Y todo quedará atrás: mi encabronamiento, la pendejez y las preguntas sin respuestas.
Y aquí un artículo que me refresca, lejos de complots, lloriqueos pendejos o manipulaciones políticas: a leer.

jueves, 30 de abril de 2009

Hasta la madre


1. Neta, me tienen hasta la madre con sus espantos y sus quejas. No sé de qué se aterran, ya tenemos una pandemia años ha: SIDA, AIDS o como quieran llamarle. No existe cura, no hay vacuna y -pa que me salga chingón mi ripio- pulula. Y nadie se asusta, porque es tabú. Tranquilitos, de todas formas se van a morir algún día.

2. Y no sé, como me la paso encerrada en La Colina me da los mismo que me guarden. Aunque me preocupa el sustento, lo que iba a cobrar en un mes llegará en Navidad. Pero entiendo, yo también tuve la urgencia de andar "afuera" huyendo de mí misma hasta que descubrí que soy muy divertida. Aprovechen el encierro para verse frente al espejo ( aver qué tiznados encuentran).

3. Y sí, se antoja que todos le vean el rostro a la muerte, que palidezcan, que reciban una patada en el culo de la huesuda para que sean buenos como el pan.

4. Mañana será otro día. Todos habrán olvidado. El Cristo de La Salud regresará a su nicho. Y los sesos tibios regresarán a su cotidianeidad.

pd: ¡Feliz Día del Niño!

martes, 28 de abril de 2009

De la fragilidad


Y así de pronto, en nuestras travesías cotideanas, nos topamos con la fragilidad. Hoy he visto un cuerpo que me ha recordado otros ya desaparecidos: volátiles por el crematorio o tierra de gusanos. Era un cuerpo pequeño, con la delgadez de un enfermo terminal. Y así, sin piedad estúpida, he deseado sanarlo y devolverle la luminosidad.
Y ocurre que justo cuando reencontramos nuestra humanidad algo o alguien la destruye. He visto a dos seres con sus inútiles cubrebocas, y su actitud de casta superior obligar al cuerpo frágil a quitarse del camino. Yo me limité a tocar la espalda aquella que parecía de cristal, en lugar de arrancar los escudos de aquellos rostros para escupirles y desearles el exterminio. No hay modo de amarlos, los odio a todos... mueran malditos.

lunes, 20 de abril de 2009

el sueño regresa



Creo que el sueño de meses ha decidido retornar. Como un hijo pródigo regresa a las pupilas, a los párpados y al esternón. Ha aparecido en un punto y coma, como un caballero silencioso que empuña su espada para evitar que lleguemos al final.

No puedo continuar el párrafo. La culpa es del sueño.

Me voy a dormir. Los párrafos que no he escrito deben estar esperándome en el atardacer.

A dormir, tal vez el sueño quiere contarme algo. O sólo teme al final de esta historia inútil.