domingo, 21 de marzo de 2010

Azul I


Aún me sueño en el mar, sigo su movimiento con los brazos, rozo la arena con la punta de un pie; y dejo que escape la mirada hacia el horizonte azul que no desea contener o detener nada.
Desde hace días, al caer el sol, escucho el canto de un pájaro. Más que un canto es un aviso, como si descubriera algo, como si anhelara algo. Desde hace días confundo esa voz con la de las aves marítimas. Y acaso la luz de la tarde, que se diluye en la ensoñación, me hace ver el horizonte azul tras la ventana.
He robado varillas y cemento a los miles de muros de esta ciudad. Me he resignado a estrellar la mirada en los aparadores, en las torres que no buscan dioses y en las retinas grises de los que aquí habitan.
Me basta el canto de un pájaro, la luz gitana de la tarde y la promesa del infinito azul que regresa tras la ventana.

lunes, 8 de marzo de 2010

El falso Pepe grillo


1. Hace unos días intentaba terminar con el caos que la renovación de este cuarto había dejado. Se hizo tarde. Por la ventana entreabierta no sólo entró la noche, tras un extraño "poc" descubrí un grillo inmenso y verdísimo. Lo nombro grillo porque eso parecía, aunque su cuerpo semejaba un hoja de árbol. No me interesa saber qué era y todavía menos conocer su nombre verdadero. Evito pronunciar nombres de insectos pues creo en el poder de la palabra, en su posibilidad de invocación.

2. El falso grillo materializó mi horror. Ahí estaba, inmenso y verde, entre la ventana y la persiana. Mi fobia a los insectos es como una marea, siempre en movimiento, con sus matices diversos y su promesa de regreso.

3. Percibir el horror que sienten otros hace que el mío se convierta en horror niño. Tal vez sólo sea mi necesidad de ser la madre de todos. Pero percibir la ausencia de horror en otros hace que el mío se convierta en el padre del horror mismo. Sin más, huyo. Pero cuando el horror entra por la ventana, como lo hace la noche y como lo hizo el falso grillo, y estoy sola el horror se convierte en algo insoportablemente íntimo. Se enfrenta sin la valentía de la madre protectora, y no se huye.

4. Intenté sacar al animal. Al principio sólo logré que se moviera al riel de la ventana y ahí, inmenso y verde, se quedó panza arriba, haciéndose el muerto. Pero no me engañó, el verdor de la muerte no es iridiscente. Pensé en cerrar con violencia la ventana o en traer el insecticida. Pero matar al falso grillo estallándole las tripas o provocándole una convulsión fulminante me pareció la expresión última de mi crueldad.

5. Debí de hacer lo que hizo Pinocho en la obra original: darle un zapatazo. Pero yo no soy un niño de madera ni un personaje de cuento. Al final logré que el animal saltara hacia afuera. Ahora cierro la ventana antes de que la noche intente entrar por ella.

6. Era un falso grillo, como la falsa tortuga, el falso pescado y el falso flautista. Deseo que su papel de "conciencia" sea igualmente falso, porque si no puedo sentir crueldad por mi horror estoy perdida, tan sólo carne y hueso.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Rubaiyat

LXIII
Oh, threats of Hell and Hopes of Paradise!
One thing at least is certain--This Life flies;
One thing is certain and the rest is Lies;
The Flower that once has blown for ever dies.

Rubaiyat, Omar Kayam

Muse - Uprising [OFFICIAL VIDEO]

domingo, 14 de febrero de 2010

Feliz No San Valentín


1. Cada 14 de febrero me alegro al contemplar tarjetas, animaciones y cualquier grupo de pixeles que conmemoren la fecha. Los colores son vitales y cálidos. Los iconos son parte de la simbología universal. No compro regalos, no salgo al restaurante. Existen consumismos más intimos.

2. Como todos los años, Legión ha dibujado catástrofes en la tierra. A él no le basta la tonalidad de la devastación e invita a todos y todas para que exhiban su estupidez y su vileza. Evito escribir sobre la "noticia de moda" en este blog. Me molesta que algunos aprovechen los sucesos para hablar. Los considero seres humanos de "nota roja". No los respeto. A Legión, en cambio, le temo.

3. Cada 14 de febrero realizo un recuento silencioso sobre las noticias venturosas del año incipiente. Sobre lo que se ha de transformar, sobre lo que ha de ser eliminado. La mejor noticia del año es la de un bebé nuevo. No mío, pero muy cercano. Tal vez debería decir esto a los futuros padres. Un bebé da sentido.

4. Como todos los años, la gente se aleja por caminos que nosotros no estamos dispuestos a recorrer o no los queremos como nuestros. Evito sentir decepción, tristeza o resentimiento. Los caminos buscan la bifurcación. Las personas van y vienen, se debe dar gracias por el movimiento.

5. Cada 14 de febrero me deseo un Feliz No San Valentín, que es un ritual personal; el de la antesala, el de la encrucijada, el de que todo puede cambiar. Lo creo por un día. Eso basta.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Letras, moho y polvo

He dedicado horas, con la ayuda de alguien, a desmontar los libreros de una habitación. No hemos terminado y ya inundamos el comedor con pequeñas pilas de libros.

He dedicado horas a limpiar cada lomo, cada portada y cada contraportada; he bendecido el plastificado; he aborrecido las cartulinas desnudas. Me entristece el avance del moho, la memoria del agua; me asfixia el polvo finísimo; me asquea lo crocante del papel viejo y su mortecino tono amarillo.

Hemos dedicado horas a despejar los muros hambrientos de brocha y pintura. Me arrepiento de este acopio inútil, odio a estos animalitos sucios.

martes, 9 de febrero de 2010

El Diario de la Tibia (Diario Íntimo de Roderico)


Querido diario:

Escribo estas líneas mientras el correr del agua, en la cocina, cobra un matiz de cascada y se acompasa con el zumbar de una abeja.

Hace unas horas todo era paz y quietud en esta casa. Me dedicaba a mis extenuantes labores domésticas cuando un enjambre de crujidos invadió el espacio. Al principio temblé ante la certeza de que algún roedor hubiera encontrado su nicho en este hogar. Pero bastó encontrar a mi ama quien, frente a su computadora, giraba en su silla al mismo tiempo que extraía frituras de una gran bolsa. Me extrañó descubrirla (una vez más) abandonada al ocio y la gula, pues ella había prometido desaguar la pecera que ningún pez habita ya. Pero los tibios siempre encuentran el modo de hacer el estúpido.

-Mira, se está desaguando solita -me dijo señalando una manguera- sólo tienes que succionar un poquito y listo, el agua sale y llena la cubeta.

No sé qué es peor: si vaciar la pecera en el doble de tiempo para dedicarlo a la ingesta de frituras o arriesgar la salud ante la posibilidad de beberse un buche de agua estancada. Lo que resulta intolerable es el cómo se afana mi ama cuando se trata de construir monumentos a su desidia. Por ello decidí cruzarme de brazos cuando la abeja entró a su cuarto y reir al verla correr lejos del lugar.

Sé que no resulta noble sacar ventaja de las fobias ajenas, salvo que la acción sea pedagójica. Esperaré a que la cocina se inunde del todo, entonces saldré sobre el lomo de la abeja. Hace días que no revolotéo sobre el jardín. Entonces mi ama podrá refleccionar sobre cuán nociva resulta la pereza, mientras trapea el agua estancada de su pecera.

En espera de nuevas anécdotas,
tuyo, y egregio,
Roderico.

domingo, 31 de enero de 2010

En busca del mesías perdido


Ocurre que en los días existen segundos místicos. Es entonces cuando dirijo mis pupilas al cielo y añoro el regreso del mesías. Lo imagino emergiendo de una nube, todo vestido de blanco y con los ojos enrojecidos por la ira. Lo imagino en descenso, rodeado de su ejército celestial y con los ojos enrojecidos por la ira. Con un movimiento de su mano derecha limpia los mares y los ríos. Con un movimiento de su mano izquierda limpia las llagas y arrulla los estómagos hambrientos. Lo imagino inmenso, blanquísimo y con los ojos enrojecidos por la ira. Con un movimiento de su mano derecha azulea los cielos todos. Con un movimiento de su mano izquierda endulza los corazones todos. Lo imagino en los segundos místicos que guardan los días. Con el movimiento de sus manos arranca globos oculares de sus cuencas, cercena lenguas y vierte el rojo fuego de su ira en los laberintos de todos aquellos que han sembrado dolor en su nombre. Imagino a los nuevos sordos-ciegos-mudos, aterrados en sus tronos, desgarrados en sus nichos, mas todavía hambrientos de poder. Que sean malditos mil años. El consuelo habita sólo en escasos segundos que contienen los días. Los ojos enrojecidos observan tristes desde la otra orilla.

miércoles, 27 de enero de 2010

Legión en el baño o El Falso Flautista (2 de 2)


IV

Mi aislamiento sólo dura unos días. No salgo gracias a los consejos de Roderico sino porque existen ciertos deberes que debo cumplir. Algunos creerán que me hace bien regresar al mundo. El primer día sonrío a la gente y platico con cualquier transéunte. En el fondo sé que esa euforia es el equivalente a la risa nerviosa. Trato de convencerme que se está bien allá afuera, que es de cuerdos recorrer las calles y contemplar el exterior. Y todavía más el hacer algo productivo. Y me repito: ya estás bien, todo está bien, esto está bien.

V

No sé si algún docto ha escrito sobre el Síndrome de Hansel y Gretel, y desde qué ángulo lo ha abordado. No importa saberlo cuando uno se sabe víctima del mal. Por temporadas temo no regresar a determinado estado anímico; entonces me dedico a arrojar migajas en el camino que velen la posibilidad del retorno. Eso son los muñecos de jengibre que aún están sentados en la sala, migajas. No porque la Navidad sea mi ideal de estado anímico sino porque esos muñecos de felpa me hacen sonreír cada vez que regreso a casa.

VI

Así como en el cuento de Hansel y Gretel existen los pájaros glotones y agoreros, en esta casa existe El Falso Flautista. No debería de sorprenderme puesto que existe la Falsa Tortuga y el Falso Profeta. Y en mi pecera vivió el Falso Pescado y su descomposición. Tampoco debería sorprenderme mi fiel mayordomo. Lo sorprendí cuando bajaba las escaleras, disfrazado de flautista, tratando de sacar a los muñecos de la casa. Con gran descaro, y aprovechando mi ausencia, los había amarrado del pezcuezo con un mecate para arrastralos sin misericordia alguna y así recrear el éxodo de cierto cuento.

VII

He limpiado con un trapo húmedo a los muñecos aunque todavía me falta la aguja y el hilo para reparar los raspones en sus cuellos. Les digo a los muñecos que ya están bien, todo está bien, esto está bien, mientras pienso que salir al mundo sí es un desatino. Alguien debe quedarse en casa para salvar a los muñecos del infortunio. He guardado el mecate en mi bolso, tarde que temprano Roderico, el Falso Flautista, regresará a casa. No puede quedarse para siempre en las ramas del abedul, columpiándose y saludándome con su mano descarnada.

lunes, 25 de enero de 2010

Legión en el baño o El Falso Flautista (1 de 2)


I

Hace unos días decidí rehabilitar el tercer baño de la casa. Lo usábamos como bodega. Creo que llevaba diez años sin ver un trapo. Pero ya casi está listo para prestar servicio a la comunidad. Aunque mi garganta todavía no está lista; a pesar de ser fumadora, tengo cierta suceptibilidad al polvo (y más si es ancestral). Debí seguir el ejemplo de Roderico y usar un cubre boca.

Mientras escombrábamos, mi mayor temor no era el polvo sino la posibilidada de encontrarme con una alimaña. Sospechaba la presencia de una araña violinista, la loxosceles laeta, cuyo sobrenombre de "araña de los rincones" acrecentaba mi fobia. Conozco al mentado arácnido por mi cuñado quien se dedica a recolectar y ordeñar arañas venenosas. Y por él sé que son animales tímidos que buscan lugares apartados como si fueran ermitaños. No sé, yo más bien siento que se alejan para esconder su fatalidad. Lo aciago no siempre se exhibe.

No encontramos ningún ser vivo. Al final, el baño abandonado sólo fue un nicho de polvo y no el altar de la inmundicia.

II

Los días que siguieron a la labor de limpieza se transformaron en grisura. No es novedad que los demonios de la locura me persiguen y que puedo crear días en los que habita toda la tristeza y todo el horror. En mi descenso me dediqué a imaginar que en el baño no habitaban las arañas sino Legión, quien busca los rincones para esconder su fatalidad. Y yo le había abierto la puerta. Por la casa revoloteaban los años, los recuerdos, el polvo de las cajas y el salitre de los mosaicos.

Por ahí andaban los demonios desterrados, tiñendo el entorno. Es el precio a pagar cuando uno se afana en que nada se mueva. Como si lo estático fuera el placebo de la felicidad. Y uno paga el precio tras estibar cajas selladas por años, tras tender trampas al polvo que guarda los silencios, tras cerrar la puerta e inhabilitar lo que se ha sido.

III

Roderico me ha alentado para que salga de la casa. Dice que mi encierro no es cosa de cuerdos. Yo le digo que ha ratos no soporto la luz del día, que me provoca pánico el como delinea las formas. Él no contesta y se limita a extenderme los huesos de su mano de los que caen tuercas y tornillos. Le digo que su alegoría es un cliché. El contesta que yo soy el cliché de la alegoría. Para cuando encuentro una respuesta, descubro que ya no tengo interlocutor. Adivino que es Roderico quien se mece en las ramas del abedul, allá afuera, tras la ventana cochambrosa que Legión me ha impedido limpiar.

martes, 19 de enero de 2010

Parteaguas 19/Enero 19 de 1809 (Boston)


Todavía existen publicaciones cuyo diseño editorial se antoja inmaculado. Ya está a la venta Parteaguas, revista del Instituto Cultural de Aguascalientes. Se puede conseguir en cualquier parte del país a través de las librerías "Libros y Arte" de Educal. El "dossier" de este número está dedicado a la contracultura. Entre otros, recomiendo el texto de Armando González Torres: "La contracultura y sus inercias".

Y recomiendo, por autopromoción, y en este nuevo 19 de enero, mi texto "Un sueño dentro de un sueño: la poética de Edgar Allan Poe" cuya diagramación es el sueño de los que coordinan esta revista.

(Maestro, dulces sueños...)

lunes, 11 de enero de 2010

El diario de la tibia (Diario Íntimo de Roderico)

Querido diario:

Tras años de fiel servicio, mi ama me concedió unas merecidas vacaciones, lo cual agradecí infinitamente no por el hecho de encontrarme cansado -se sabe que poseo espíritu de vorágine- sino porque no soportaba su estúpida Navidad.

Si existiese la diabetes anímica esta casa hubiese sido su fanático promotor. Nadie soporta tal dulzor: ositos, guirnaldas, hombres de nieve, moños, luces, golosinas, Nochebuenas y brillos miles. Ninguna persona con la mínima civilización puede sobrellevar tal infortunio.

Me bastó dedicar mis días de descanso a explorar el noroeste de las criptas para recuperar mi cordura. Los nichos húmedos y el polvo amigo fueron de gran ayuda. Hasta tuve oportunidad de participar en una que otra plática bizantina con los durmientes de aquel lugar. Por suerte las festividades no han contaminado esa geografía. Los huesos que ahí habitan reconocen que la "felicidad de utilería" es propia de los mortales. Ahí los muertos se conforman con la eternidad, filosofía que comparto con convicción.

Sin embargo (siempre existe un sin embargo en esta casa) mi regreso no ha sido armonioso del todo. Bastó que iniciara mis labores cotidianas de limpieza para descubrir, con gran horror, que las ridículas galletitas de jengibre no fueron empacadas junto con la parafernalia de las fiestas. Ahí siguen, sentadas en el sillón, una junto a la otra, tomándose las manos -si acaso las galletas pueden poseer extremidades. Ahí siguen, exhibiendo su patética risilla.

Los profesionales con altos grados de eficiencia, como yo, sabemos que un ambiente de trabajo in-ma-cu-la-do es invaluable. Por ello me veo forzado a resolver esta situación. Es lamentable no poder dedicar tiempo a narrar mis impresiones del viaje, pero debo salir a buscar ciertos ingredientes. El deber es primero.

En espera de nuevas anécdotas,
tuyo, y egregio,
Roderico.

viernes, 8 de enero de 2010

Sintonicen


"Existe un límite para la acción legal de la opinión colectiva sobre la independencia individual: encontrar este límite y defenderlo contra toda usurpación es tan indispensable para la buena marcha de las cosas humanas como para la protección contra el despotismo político".

John Stuart Mill, Sobre la libertad (1859)

jueves, 7 de enero de 2010

Pulcro


Si de una lámpara brotara el genio de los cuartos y me ofreciera un deseo, sé cual es mi cuarto ideal: paredes azul profundo y un muro principal con un retablo. Amo lo abigarrado y los techos altos. Aunque la limpieza del lugar me haría desear el minimalismo. Perdería mis días en alcanzar las telarañas de las esquinas, en cambiar las bombillas de mi candil dorado; y dejaría las uñas tratando de arar la tierrilla acumulada en los laberintos del estofado. Mas me quedaría el consuelo de sacar brillo a las mejillas regordetas de los querubines. Amo lo abigarrado y los techos altos porque ambos poseen el eco de la inmensidad.

Sin embargo, un cuarto vacío posee cierto encanto perturbador: el de la posibilidad. El mismo que nos atrae en los cuadernos nuevos, en los cuales el blanco encierra la posibilidad de que algo será ahí escrito. El mismo blanco que no ha de permanecer pues se transforma en el horror de todos los silencios; en el rostro de todo lo que jamas será dicho; en los folios de nuestra mortalidad.

Tengo cuadernos abigarrados. Tengo muchos cuadernos en blanco. Lástima que no exista el genio de los cuartos. Si existiera yo sabría que por ahí, en alguna lámpara extraviada, encontraría al genio de los cuadernos. Entonces mis letras serían azul profundo, techos altos y hermosos estofados.

jueves, 31 de diciembre de 2009

2009-2010


Creo que ciertas festividades son propias de la niñez; o bien porque somos todavía niños o vivimos en un hábitat pleno de ellos. Y en ciertos momentos de vida, o por estilo de vida, la infancia no es la encargada de darle sentido a nuestro yo festivo. Entonces creamos los artificios suficientes para que la fiesta siga, aunque siempre podemos decidir por el rincón gris del que nada celebra.

Aquí no hay cosechas ni dioses arbóreos. No existió un mesías ni nadie espera su vuelta. Mucho menos se espera al que nunca ha venido ni vendrá.

Aquí no hay grandes proyectos por hacer ni logros añorados que iluminen el ego. Aquí las ventanas están orientadas a lugares imaginados.

Ya no recibo regalos bajo el árbol. Ya no coloco regalos bajo el árbol. Lo único que queda es la posibilidad de que regresen a él. Y ello es suficiente, como lo es sentir el aire frío en los pulmones mientras escucho el golpeteo de mis dedos sobre este teclado. Sea.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Blanco


La última vez que nevó en esta ciudad fue en el año en que nací. No creo que esto ocurra otra vez, no mientras yo recorra las banquetas de esta ciudad.

Conforme pasan los años tengo más certezas sobre lo que no haré y lo que no veré. Más que decepción me provoca cierta nostalgia.

Pero sí he hecho hombres de nieve, o mejor dicho de hielo. Esta ciudad suele ser víctima de las granizadas. Si el fenómeno rebasa la media, la cantidad de granizo logra blanquear el paisaje. Entonces la gente puede correr a sus patios, a los parques o al Ajusco ha erigir hombrecitos de nieve. Ha de ser nuestra nostalgia de lo que la mayoría nunca veremos.

Y creo también en la nostalgia de lo que vimos y ya no veremos la cual es más azul pues toda posibilidad ha sido cancelada.

Disfruto de toda la iconografía navideña, en realidad me hace sonreir. Mi espíritu es primitivo. Me algro con los hombres de gengibre, los bastones de caramelo; los rojos, los verdes y los blancos que crean un caleidoscopio con el titilar de las series.

Pero los hombres de nieve me provocan una sonrisa triste. Aunque he visto nevar en la tele y en la pantalla grande no es lo mismo; como tampoco es lo mismo leer en el monitor y prescindir del papel tibio de un libro.

Tal vez sea que la nieve es en realidad el Moby-Dick de mi infancia; y el barco que iba tras ella me dejó en el puerto y jamás regresará.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: Caballero de pentáculos

Seguimos con la secuencia de los pentáculos. Aunque cabe agregar que el recorrido por diversos elementos de las últimas semanas sólo rige un aspecto de la vida. Lo más cotidiano, que puede funcionar para otros en este blog.

La carta de la semana pasada daba la pauta para una acción. Yo la freno, a pesar de que he tenido que realizar ciertas tareas que no puedo dejar a un lado. Las que dejo en espera son las propias, esas que están representadas en los péntaculos.

El caballero de pentáculos es el anuncio de la cercanía del elemento fuego. La distancia entre el fuego y yo es la que mi negación designe.

Estoy instalada en mi cómoda actitud, al igual que mi maldita gripe. Pero el movimiento es a pesar mío.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: Tres de pentáculos

Es curioso que en momentos de inactividad salga esta carta, y lo digo porque queremos creer que la única realización o el único trabajo real es el "activo".

Después de unos días lejos de todo y de todos, y en un ocio total, este arcano valida la elección tomada en Los Amantes de la semana anterior. Aunque mis vacaciones han comenzado, es hora de iniciar mi nuevo proyecto (y sí, de salir al mundo, acercarse a todo y todos).

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Lunes de Arcano (atrasado)


Carta de la semana: Los enamorados (El enamorado)

Me gusta imaginar cualquier dualidad como un par de engranes, la mínima alteración de sus dientes puede provocar el colapso de una maquinaria. No creo que se pueda aprender a armonizar todas las dualidades que nos rodean. Pero por épocas nos toca trabajar con unas o con otras. Del Arcano VI me fascina la dualidad del Ideal y Realidad, que encuentro en todo lo que hago y lo que soy. Es esta dualidad la que me da satisfacciones, pero también la que me desestabiliza. Tiene mucho que ver con "el deber ser" que algunos traemos a cuestas.

Cuando olvidamos el por qué decidimos hacer o creer en tal o cual cosa, es bueno regresar a este Arcano que se encuentra en la línea de partida, de los orígenes. Junto con La Estrella es uno de los ejes del tarot. Y aunque la palabra está desgastada, el significado de "amor" no.

domingo, 29 de noviembre de 2009

El diario de la tibia (Diario íntimo de Roderico)


Querido diario:

Te saludo con la respiración entrecortada y gotas de sudor en mi pulida frente. Nunca se debe dar por sentado que el día en curso no será nuestro último día sobre esta tierra gris. Los peligros acechan hasta en el vientre de un muñeco de jengibre.

Horas antes, mi ama entró a la casa exhibiendo una inusual sonrisa. ¡Traje un amigo a casa!, me dijo, ¡es un muñequito de jengibre! Sin más, colocó al susodicho en el sillón de la sala.

Hice lo que cualquier mente lógica hubiera hecho, además de que se acercaba la hora de la merienda. Le dí una mordida al muñeco. Pero cual no sería mi sorpresa al descubrir que aquella galleta estaba rellena de borla. El verdadero horror vino después, cuando mi ama, cuchillo en mano, gritaba tras de mí: ¡suéltalo, salvaje!, ¡escupe, escupe, desdichado!

He salvado la vida gracias al bote de la basura, en el que estuve escondido por casi una hora. Olvidé que mi ama disfruta de llenar sus vacíos existenciales con muñecos de felpa, y que su estúpida Navidad llegó a casa antes de lo acostumbrado.

Me escabullí para escribir estas líneas mientras mi ama reparaba el vientre de la no galleta con aguja e hilo. La he escuchado decir que irá a comprar otro muñeco, un guardián para su hombrecito galleta. Mejor sería que horneara galletas reales, así su ser pueril tendría utilidad.

En espera de nuevas anécdotas,
tuyo, y egregio,
Roderico.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

martes, 24 de noviembre de 2009

Dulces sueños, Ignatius


Hace años mi padre llegó a casa con un libro de portada amarilla, aderezado con esta imagen. Al terminar su lectura me dijo que tenía que leerlo, que era de colección.

He leído tres veces La conjura de los necios, he comprado y regalado ejemplares; y todavía insisto en su lectura cuando descubro a alguien que no conoce a Ignatius. Es un libro inmenso, como su protagonista.

Este domingo encontré un "asombro" en La Jornada Semanal. Y no en el pretensioso Bazar de Gutiérrez Vega, quien demuestra que muchos poetas mueren años antes de danzar con la muerte verdadera. (¿Acaso sus súbditos no le han dicho que sus textos son de hueva?).

No, el asombro tampoco se encontraba en las columnas grises de los súbditos mudos de este suplemento. El asombro estaba en la conjura de esta página.

El artículo viene de otro país, de otro periódico; para la suerte del lector, el trono baldío de los intelectuales de La Jornada suele compartir su reino. Aunque se antoja aquello de ¡muera el rey, viva el rey! Pero eso es harina de otro costal, hoy recordamos al buen Ignatius.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: Diez de espadas

Sobre aviso no hay engaño, mi reina de espadas casi siempre termina invirtiéndose. No me asombra que el aire lo invada todo. Que el aire apague todo y olvide su papel de retroalimentación. Más que librarme de esta carta me queda reconocer la secuencia, aunque no me es ajena. Me quedan muchos lunes de arcano para aprender a controlar la espada de esa reina.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: Reina de espadas

Siempre he tenido mayor deferencia por las reinas de agua y de fuego. La de espadas me era ajena, supongo que por los momentos de vida que me han tocado. Hace tiempo la Reina de espadas o La Justicia me provocaban molestia. Hasta ahora logro asir su significado. De los triunfos del tarot, es esta la carta que he evitado. Pero ahora el aire es la vía para que el agua quieta inicie su transformación. El aprendizaje nunca termina, pero este es arduo. Negarlo nos regresaría a las tenazas del cangrejo lunar. Y ya estuvo bueno de zozobras.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cashmere


Aun las personas que poseen el privilegio de tener todos los sentidos, desarrollan más unos que otros. Se refleja cuando hablan, cuando aprehenden el entorno; y en la palabra escrita afecta su elección de sustantivos y verbos.

Aunque mis manos encuentran los jitomates maduros, dedican horas al teclado, son diestras en el lavado de platos y en el pintado de muros, el tacto no es mi sentido más desarrollado. No pertenezco al universo de las texturas, a lo que está frío o tibio; no uso las palabras áspero, rugoso, terso... ni siquiera estoy segura de poder hacer una lista con 10 palabras del catálogo "tacto". Todavía más, tras años de compartir mis días con la estufa, las yemas de mis dedos disfrutan de cierta insensibilidad ante el fuego. Sin embargo, me detengo a tocar las telas que cubrirán mi cuerpo pues muchas de ellas me incomodan. Será que nuestro sentido "más débil" es, precisamente, nuestro talón de Aquiles.

Pero de los escasos asombros que me dado el tacto, está la textura del cashmere. Creo que la primera vez que toqué una prenda de esta lana fue cuando mi madre viajó a Europa por primera vez. A mí me regaló un suéter color rojo, pero esa prenda era de una calidad inferior al que le había traído a mi padre. Su suéter color gris Oxford era inaudito, parecía estar vivo, como si se tratara de algún animalito fantástico. Cada vez que lo descubría en la cómoda u olvidado en algún sillón, lo acariciaba con placer casi idéntico al que me da comer.

Años después alguien me regaló un suéter del mismo color, el cashmere es casi tan terso como el suéter de mi padre. Mas el ritual es idéntico cuando lo saco de mi cajón o lo regreso a su reposo.

Ayer soñé con un suéter. Estaba en un parque, buscando el camino a casa. Malamente la noche me agarró. Por el sendero apareció un niño cuyo rostro era el de un adulto. Trató de arrebatarme la chalina que cargaba en mi antebrazo derecho. Con un leve tirón me libre de la fechoría. En ese instante me extrañó andar tan ligera de ropas, recordaba que hacía frío en el día (me había ido a la cama muerta de frío). El niño aprovechó mi distracción para tirar de lo que yo traía en la mano izquierda: un suéter de cashmere. Sentí su textura al apretarlo con fuerza, no recordaba traerlo. La fuerza sobrehumana del niño me atemorizó, di el suéter por perdido. Pero mayor fue el temor de perder esa textura placentera, esa prenda semejante a un animalito. Tiré del suéter hasta verlo deformado, su color escarlata contrastaba contra el marrón del sendero. Al final, gané. El niño huyó.

Hoy no entendía el por qué de la intensidad de esa textura en el sueño. Tampoco entendía el por qué de mi ira ante la posibilidad de perder una prenda de ropa. Mi guardarropa no tiene prioridad alguna. Pero fui al cajón para verificar que mi suéter gris Oxford estuviera listo para este invierno. Ahí estaba. Al tocarlo con mi mano izquierda la sensación fue diferente. Hace meses que la tengo "medio dormida". Sé que debo ir al doctor. Me falta la ira. O sentir temor ante la posibilidad de que mi mano se duerma para siempre.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Lunes de arcano


Carta de la semana: La Luna

A ratos creo que debería publicar a modo de "updates" los sucesos o elementos que ilustran cada carta semanal. Ocurre que algunos son puente entre una carta y la que seguirá. Pero materializar la intuición en la palabra escrita requiere tiempo que he perdido, acaso en el lago de la Luna.

Creo que los insomnes no duermen por miedo; por miedo a morirse por un momento o por miedo a no "estar". O ante el temor de que algo aceche mientras se pierden en los sueños. El arcano de esta semana abre la puerta al mundo de los sueños, a todo aquello que no se ve a simple vista; pero también muestra la cara oculta de la luz solar.

La Fuerza y El Ermitaño están presentes. La Fuerza ha estado en las últimas semanas. El Ermitaño aparece como la encrucijada, aunque el camino no es el de la claridad ni está en el exterior. El caballero del agua debe encontrar la dirección dentro de sí mismo, aunque tema.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Raúl Navarrete, dulces sueños...


El 5 de noviembre se cumplió otro aniversario luctuoso de Raúl Navarrete. El 5 de noviembre también se cumplió otro aniversario de su nacimiento. Sé que algunos archivos y algunas páginas con su obra flotan en la red. Sé que ojos nuevos lo descubren y lo acunan. Pero temo todavía que su nombre se diluya, que su obra guarde silencio en los libreros polvosos de algunos, o sea devorada por el moho de las librerías de viejo.

Allá, en el cielo azul, pueden encontrar una descarga de la novela El Oscuro Señor y la Señora; y en La Guillotina un poemario que se encuentra en el libro de narrativa (suena raro, pero así es) El sexto día de la creación.

A los ojos que lleguen a las criptas: vayan, lean, y deseen dulces sueños a maese Raúl.

viernes, 6 de noviembre de 2009

40 aniversario


Y a ratos hasta disfruto vivir con mis fantasmas; porque no todos son hielo y fuego. Los últimos días sonrío cada vez que aparece la página de Google. No importa si soy más vieja que Plaza Sésamo, o si los lugares donde canté "El patito de hule" ya no existen, ni sus televisores ni sus habitantes. No importa si la marca registrada del Imperio alteró la falsa identidad del país de mi infancia. O si otros personajes desplazaron a los originales. Yo sonrío al descubrir la nueva imagen en el Google, con la misma dulzura con la que uno lograba sonreir en la infancia. Así, por unos segundos, todo posee la sencillez de los colores primarios y del movimiento de las marionetas.

Y tal vez, ahora que cobre, me decidia a llenar el vacío que dejó mi Monstruo Comegalletas de peluche; el mismo que sufrió un ataque de mi perro perdido, el mismo que me observaba con sus ojos saltones, y que se perdió en alguna mudanza (en aquella en la que uno cree que ha dejado a su infancia encerrada en una caja). Sea.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Lunes de Arcano (atrasado)


Carta de la semana: caballero de copas (invertido):

Lo dicho: con La Fuerza de la semana pasada salimos a buscar nuestro Graal. Aunque extraño a los elementos activos, el agua siempre tiende a estancarse. Y no, en esta historia el río no tiene crecida.

lunes, 26 de octubre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: La Fuerza

La semana pasada escribí sobre la alegoría del Graal y el As de copas. Admito que elegí jugar el papel del rey Pescador, instalada en mi páramo imaginario, en espera de una cura, aun cuando La Fuerza era uno de los arcanos mayores que acompañaban el as. Pero el tarot no es "mágico", no hace sólo muestra.

Hace muchos años leí la leyenda del rey Pescador quien me pareció patético. Realmente pensé que bastaba darle una patada en el culo para que reaccionara. Y nada, mi rey Pescador ha establecido un gran reino en los últimos años.

La carta de esta semana es "una patada en el culo". Y no, no reacciona uno por arte de magia. Pero ayuda dibujar esta imagen sobre el portón del castillo de reino gris que todos llevamos dentro. Me voy a buscar mi Graal.

martes, 20 de octubre de 2009

Calaveras, concurso y algo más


Tras el año sabático del concurso de calaveras en Osiazul, he decidido lanzar una nueva convocatoria. Y este año voy a participar con una dedicada a los habitantes de Bananalandia.

Dicen por ahí que a las palabras se las lleva el viento, pero en este mundo virtual todavía no hay ventiscas. Virus sí, pero tornados no. Aunque no concursen lean las calaveras de los años anteriores. Y digo "años", aunque el ambiente que se respiraba entonces posea los mismos aromas de esta tarde.

Vayan y lean la convocatoria, incluye las ligas a las calaveritas polvosas.

lunes, 19 de octubre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: As de copas (invertido)

El graal es etimológicamente a la vez vaso y libro, lo que le da una doble significación: revelación y vida. El as de copas es el símbolo del amor en potencia; es el receptáculo de la fe y una carta de salud. Creo que cada persona posee un graal propio, de acuerdo a su momento de vida. La carta invertida indica que estamos en su búsqueda, lo teníamos pero lo hemos perdido, o bien urge vaciar su contenido. Para los que conozcan la leyenda del rey Arturo y demás imaginerías que giran entorno a la búsqueda de este cáliz han de reconocerse en alguno de los personajes de dicha mitología.

Los arcanos mayores El Mago, La Fuerza y La Justicia (invertidos) rondan por ahí. Es la segunda semana con el elemento agua. Veamos que trae el cauce.

domingo, 18 de octubre de 2009

Presentación de La Piel Dorada


Y nada, se presenta La piel dorada y otros animalitos. Valdrá la pena porque:
1. La sede es un lugar agradable.
2. Escuchar a Alberto Chimal es bueno para la salud.
3. Mi libro tiene una de las mejores erratas del mundo editorial.

Si pueden ir, adelante:

miércoles 21 de octubre de 2009
19:00 horas
Centro de Lectura Condesa
Nuevo León 91
Col. Condesa, Ciudad de México
Tels. (55) 5553 5268, 5553 5269

jueves, 15 de octubre de 2009

El diario de la tibia (diario íntimo de Roderico)


Querido diario:

Han bastado días y días de lluvia para que los huesos de la cripta exhiban su patetismo. Como era de suponerse las filtraciones hicieron lo suyo, la humedad habitual de estos túneles se incrementó. Y sin más, la mayoría de los esqueletos del lugar fue invadida por una capa de musgo espeso. Y ahora los tristes difuntos han armado una gran algarabía, creen que les ha brotado la "carne de la resurrección". Algunos ya han orquestado una cofradía: "El clan glorioso del hueso resurrecto". Y claro está, mi paciencia tiene un límite.

Bajé hasta las criptas con una generosa dotación de cubetas, agua, cloro y lijas. Alguien debía blanquear a estos huesos necios y sacarlos de su estúpido error. Pero mi ama, siempre pueril, me lo prohibió. Regurgita frases, que si la esperanza muere al último, que si la fe, que si el sereno. Pero sus argumentos de cartón no me conmueven, que no son otra cosa que su terror a la mortalidad.

En lugar de entablar una discusión bizantina con ella he dedicado las últimas horas a montar un bendito sistema de aspersión en los túneles. Ya dejarán de celebrar estos muertos inútiles. Alguien ha de blanquear el entorno, y ese alguien soy yo.

Ya amanece. Es hora de abrir la llave maestra.

En espera de nuevas anécdotas,
tuyo, y egregio,
Roderico.

lunes, 12 de octubre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: tres de copas

Tras las últimas semanas, esta carta me gusta más de lo que solía gustarme. Para mí es una plenitud gozosa. El agua habla del lo emocional, lo creativo, los sueños y la salud. El tres es un número de transformación. La Emperatriz, que estaba presente la semana pasada, sigue aquí; pero también se une el Arcano sin nombre. Lo que haga esta semana debe estar enfocado a mantener esta carta en su posición original. Y como es una carta que implica compartir, deseo que aparezca en los días de quien lea esto. Amor y generosidad, va.

sábado, 10 de octubre de 2009

Carne en su jugo


Cuando niña, no entendía por qué a la Mafalda de Quino no le gustaba la sopa. Nada es comparable a un plato hondo, humeante, de un caldo o una sopa. La sopa logra atrapar la esencia última de una familia, de un grupo social, o de una ciudad toda. Años más tarde comprendí que el cinismo de la niña caricatura era lo que le impedía amar un buen plato de sopa.

Tal vez sólo los verdaderos amorosos logran descubrir universos en algo tan antiguo y tan "simple" como "un plato de sopa". O tal vez sólo los golosos pueden osar comparar una ciudad a tal o cual platillo.

La ciudad de la colina es un plato de menudo, de olor penetrante, querida por muchos, odiada por muchos más. Su aroma es inconfundible, es densa, sabrosa, y encierra las transformaciones y la descomposición en una sola cucharada.

Existen otras ciudades, más accesibles, más cálidas pero igualmente sabrosas. Contrario al cliché, la ciudad de Guadalajara no es mi favorito pozole blanco ni la encarnada birria. Es la carne en su jugo, que nunca había probado, y la que trataré de recrear esta semana.

No sé si regresaré a todos aquellos lugares que he conocido en el transcurso de los años. Como tampoco sé porque tengo fobia de salir de esta ciudad, y de este cuarto en especial. Pero lo que recordaba de la capital de jalisco está intacto. Su esencia no se ha diluído, ninguna mano invisible ha añadido agua al caldo. Es sustanciosa, benigna, buena para el estómago y el corazón. Y en fin, se queda en el menú de lo que me es preciado. Buen provecho.

jueves, 8 de octubre de 2009

Viaje


Contra los designios que me atan a la colina de esta ciudad, me voy de viaje. Sí, Roderico también va al II Foro de Novela Negra, allá, en las tierras del durmiente Raúl Navarrete. Sea.

miércoles, 7 de octubre de 2009

dulces sueños (7 de octubre de 1849)


Spirits of the Dead
Edgar Allan Poe
(1809-1849)


Thy soul shall find itself alone
'Mid dark thoughts of the grey tomb-stone;
Not one, of all the crowd, to pry
Into thine hour of secrecy.

Be silent in that solitude,
Which is not loneliness–for then
The spirits of the dead, who stood
In life before thee, are again
In death around thee, and their will
Shall overshadow thee; be still.

The night, though clear, shall frown,
And the stars shall not look down
From their high thrones in the Heaven
With light like hope to mortals given,
But their red orbs, without beam,
To thy weariness shall seem
As a burning and a fever
Which would cling to thee for ever.

Now are thoughts thou shalt not banish,
Now are visions ne'er to vanish;
From thy spirit shall they pass
No more, like dew-drop from the grass.

The breeze, the breath of God, is still,
And the mist upon the hill
Shadowy, shadowy, yet unbroken,
Is a symbol and a token.
How it hangs upon the trees,
A mystery of mysteries!

lunes, 5 de octubre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: Reina de pentáculos

La frase angular de esta carta es: la reina se conoce y cree en sí misma. Es una manifestación de La Emperatriz. Es pasión antes que idea. Este triunfo es un llamado a la reconocer lo natural, lo que llamamos "las cosas simples de la vida". Es disfrutar lo que tenemos aquí y ahora, apreciarlo. Pero no es sólo una carta de contemplación, los pentáculos indican materialización: la pasión debe plasmarse en el trabajo o en el hijo, real o simbólico. El reino está en lo que la semana presente.

viernes, 2 de octubre de 2009

Por los que sí olvidan


No a la amnesia del pueblo.

jueves, 1 de octubre de 2009

Guardagujas, Aguascalientes


En el territorio de los sueños se lee:

Estoy convencida de que alguien dirige mis sueños. Se ha aplicado en la edición, los efectos especiales, la fotografía y también en el guión. He tratado de ponerme en contacto con el susodicho director, pero todavía no he tenido éxito...

Si quieren seguir la travesía, o leer otras voces, visiten el tercer número del Guardagujas. Este suplemento no tiene desperdicio (y no lo digo por mi texto, ja).

pd: Desde las criptas, gracias por la invitación.

martes, 29 de septiembre de 2009

Azul


Ayer, entrada la noche, y tras varios días de lluvia, el cielo se entintó de ese azul profundo, cobalto, que aseguro es el susurro de la inmensidad. Imaginé, del poeta que leo, sus ahora extintos ojos azules observando aquel cielo. Lo veía escudriñar lo que yo no veo, lo veía escandir lo que yo nunca he de cantar. Lo imaginé como un sueño dentro de mi sueño; el mío repleto de cotidianeidad, el suyo ahíto de silencio.

Más tarde, cuando el azul se había dormido, trataba de escribir sobre las mujeres espectrales, la alegoría en el cuervo y la poética del universo que se materializa en las lunas sonrientes. Desde un estrado imaginario, unos ojos azules me observaban con desprecio. Todas mis inseguridades se columpiaban en mis pestañas. Me fui a dormir con el deseo de olvidar los azules de ese día.

Y soñé con lo que escribía, y seguía pensando en el esquema de lo que quería escribir. Y ahí, en el sueño, escuche la voz de los ojos azules, dulce, susurrando que todo es un sueño dentro de un sueño.

Hoy escribo esto y aquello. No importa si es nimio. Sólo urge sentir la presencia de Edgar del otro lado del río.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: seis de espadas

Y regresamos al seis, al movimiento sigiloso. El rey de bastos de la semana pasada nos mostró diversos aspectos y personas que alguna vez reinaron en el fuego. Ahora se han transformado. De alguna forma son muestra, o recordatorio, de que nosotros vamos hacia algún lado. Para los que creen que La Torre siempre se derrumba en un abrir y cerrar de ojos, vean esta secuencia.

En mi versión de patito de hule, me moveré. La Torre ahora es inmensa, y Los Enamorados diminuta. El desequilibrio entre todos los seis alentan este viaje.

jueves, 24 de septiembre de 2009

un año en las criptas


1. Cometí el pequeño error de ver un video que circula como el hit noticioso del momento. Cometí el terrible error de leer los comentarios. Estos se antojaban como puestos tras una gran vitrina cuyo propietario se regodeara en exhibir lo que más desprecio. Cometí el llano error de descubrir que mi desprecio es atroz.

2. En la red intento buscar lo que mi asombro desea, lo que mis pupilas gustan, lo que el teclado invoca. Así encuentro coleccionables como lo es la ilustración de esta entrada: de Laurie Lipton a quien descubrí en un blog (otro de mis coleccionables). En la vida real intento buscar lo mismo.

3. Hace un año inicié este blog. Abandoné el primero por desencanto. Hace días pensé en hacer lo mismo con este. Ser errante por errada. Pero resultaría absurdo abandonar lo que en sí encierra la esencia del abandono.

4. Evitaré observar ciertas vitrinas, para que mi desprecio dormite otro poco. Nada puedo contra la ignorancia, la vileza y la ceguera humana. Sólo sé que la última danza lo borrará todo. Y nada, a andar el nuevo año.

martes, 22 de septiembre de 2009

Santoral


Nota: Nosotros, los buscadores de la pureza,
descubrimos santos hasta debajo de las piedras.
Los impíos, no.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana: Rey de bastos (invertida)

Hace ya un mes que predomina el par aire-fuego. Existe una búsqueda de dirección ¿pero qué es lo hay que direccionar? La Rueda de la semana anterior señalaba esta falta de "movimiento", alimentada por uno mismo y apoyada por el exterior. Este rey parece dudar de su dominio ni sentir que su trono es incierto. No hace o está por hacer.

Los triunfos semejan espejos. Lo que resulta difícil es descubrir de qué o quién es el reflejo. Puede ser el espejo propio, el del ambiente o el de otra persona. Observaré la "realeza" de esta semana.

Buscar una nueva estructura es un inicio.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Los pollitos dicen...


Creo en la existencia del Limbo de los Versos; allí es a donde van a errar todos los versos que se han perdido por sí solos, pero también los que alguien ha escondido para crear nuevos misterios.

Hace muchos años logré rescatar un anima sola de una canción infantil. De la conocida letra "los pollitos dicen pío, pío, pío cuando tienen hambre, cuando tienen frío", encontré el verso que sigue: "y cuando han fenecido".

Suele ocurrir que los actos más ordinarios nos llevan a los umbrales. Así ocurrió el día que mi papá me llevó a una exposición de animales, en el Palacio de los Deportes. Había vacas, chivos, borregos, peces, olor a estiércol, humedad de paja y, por supuesto, pollitos. Imagino que el llevarse un pollito amarillo y lindo a casa, dentro de una bolsa de papel con agujeritos (para que respire el piquito), debe ser un ritual de toda infancia. O por lo menos de la mía sí lo fue.

El pollito llegó sano y salvo a casa para orquestar la búsqueda urgente de una caja de cartón, trapos viejos y la lámpara de escritorio para mantenerlo tibio. Para acallar el pío-pío del hambre le ofrecimos migajón remojado en leche sobre la tapa de un frasco que ya nadie usaba. Y así pasaron los días (tal vez sólo un par), atentos a acallar los pío-pío del pollito.

He conocido otras historias de pollitos en las que crecen hasta convertirse en gallinas o pollos. Algunos de ellos son expulsados de la casa: a otra casa con un patio más grande o la cacerola en la cocina de mamá. Pero mi pollito no terminó buscando lombrices en un jardín ajeno ni ahogado en el caldo con arroz. El mío se murió. Procedí a darle santa sepultura pues los niños saben, por instinto, qué hacer con los muertos. Arrojé el cuerpo en una bolsa y partí, junto con una amiga, a buscar el mejor lugar en la unidad habitacional para inaugurar un cementerio.

Encontramos unos arbustos lejos de la mirada morbosa de los otros niños, al pie de un edificio pero del lado opuesto a la entrada principal. Escarbamos la pequeña fosa con nuestros dedos y uñas cortas de niña. Colocamos el cuerpo del pollito dentro y procedimos a cubrirlo. Al final presioné la tierra con ambas manos, como si le practicara primeros auxilios, para evitar que algo o alguien desenterrara a mi muertito. Entonces escuchamos con claridad el pío-pío que salía de la tierra. Nuestro asombro-niño no nos impidió presionar la tierra una y otra vez, y sólo nos detuvimos cuando por nuestra mente cruzó la posibilidad de que el pollito seguía vivo. Abrimos la fosa con urgencia. Y nada, mi pollito seguía muerto, sólo más sucio.

Si el verso de la canción no hubiese desaparecido hubiésemos sabido que los pollitos dicen pío, pío, pío cuando han fenecido porque poseen un sistema respiratorio complejo, como el de todas las aves. Y basta que un poco de aire pase por su siringe, una cámara muscular con mebranas timpánicas, para que emita sonidos.

Al final cubrimos de nueva cuenta al pollito, mas evitamos presionar la tierra. Nos fuimos a los columpios y continuamos nuestra cotidianeidad de niñas.

Desde hace años, algunos días, recreo aquel canto subterráneo y tarareo el verso descubierto para que nadie puede olvidarlo.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Lunes de Arcano


Carta de la semana La Rueda (invertida):

En lo personal este Arcano Mayor es de los más inasibles. Pero la frase de Jodorowsky "la aceptación de la constante mutación de lo real" resulta una guía.

La carta invertida me indica la no aceptación del fin o cambio de un ciclo. Lo que se transforma, en este caso, es necesario. Es lo que es. Positivo o negativo es el inicio de otro camino que nos toca andar.

Contrario a lo que les ocurre a otros, atesoro lo momentos de pasividad, de frágil estabilidad. Soy necia y de ideas fijas. A veces cuelgo mi estandarte de "las cosas tienen que ser como lo digo yo". Mas la Rueda, invertida, me hace un guiño.

Y bien, a girar...

viernes, 11 de septiembre de 2009

miércoles, 9 de septiembre de 2009

No soy mexicana


Acabo de descubrir que no soy mexicana. En algún lugar de la red varios usuarios se quejaban de los últimos escándalos de nuestra república bananera. En este grito virtual encontré la siguiente frase:

y quitar a todas estas ratas que nos gobiernan que ni siquiera tienen apellidos mexicanos!!

Me quedé un rato pensando en lo que sí es un apellido mexicano; pero mi reflexión dio paso a mi sorpresa: ¡ah, chinga, no soy mexicana, el Mergruen no va, y pa rematarla el Erika me jode más!

Ni modo. Pediré asilo en las criptas; y como el inútil de Roderico me conoce de años a lo mejor me da mi Green Card (que aquí es más bien Black).

Y nada, no es la primera vez que leo, escucho, veo este tipo de comentarios "patrioteros". En ellos se entiende el por qué de este tercer mundo que no se mueve. Ya no me molestan. Si no soy mexicana no lloro. Total, no importa que a diferencia de muchos mexicanos yo sí haya dedicado tiempo a leer la historia, los mitos, las leyendas, los poemas y los cuentos de este país. Y no importa que a ratos crea en que la gente "con apellidos mexicanos" sí puedan ver más allá de su nariz y logren elevar la vista.

Vale madres, me voy al consulado de las criptas, manque me pierda la fiesta del grito.

martes, 8 de septiembre de 2009

Libro nuevo y el arcano de la semana


Aquí está la portada de mi nuevo libro de cuentos. Acaban de traerme los paquetes hace un par de horas. Pueden etiquetar esta entrada como autopromoción. Total, los escritores necesitamos de nuestros lectores. Pero todo esto no tiene importancia.

Con la llegada del libro se materializó el caballero de pentáculos. Y ojo, no es un rey. Este libro no es el éxito ni me entrada al mundo de los divos. Es el recordatorio de que uno debe andar el camino con la mirada hacia el horizonte. Con la certeza de que lo que importa es el hacer y no la espera de recibir.

En algún momento este libro fue un trago amargo, es la alegoría de mis inseguridades, de lo que creí y ya no creo más. Seré honesta, cuando lo vi no me causo ningún júbilo. No abrí un paquete cuando llegó.

Entonces recordé al arcano de la semana. El libro debe alegrarme porque representa los finales que son principio, representa la posibilidad de materializar nuestro mundo creativo. Es el recordatorio impreso de que escribo porque es inevitable. Y esto es lo único que importa.

Estos cuentos están afuera ya. Tengo un nicho vacío. Es hora de empezar otro proyecto para llenarlo: la promesa del fuego está en algún sitio allá adelante, en el camino. Busquen su caballero de pentáculos. Sea.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Lunes de Arcanos


Carta de la semana: Caballero de pentáculos

Parece que el rey se ha levantado de su trono. Ha iniciado la búsqueda. Pero es un movimiento pausado, acaso porque conoce su nuevo destino. El caballero de pentáculos es el emisario de la secuencia del fuego, que es su destino último. Pero también puede ser una carta que muestre el entorno, entonces es el emisario. Veremos que noticias nos llegan del mundo tangible, o que personajes tocan a la puerta. En lo que averiguamos me dedicará a andar esta semana.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Infinito


1. De niña no podía dormir con la cabeza descubierta. Como no soportaba respirar bajo las colchas usaba una de ellas para construir una especie de casa de campaña: atoraba un extremo en la punta de mi cabecera y cubría todos los lados cercanos a mi cabeza. Lo mío no era miedo a la oscuridad, sino a la inmensidad del cielo raso.

2. Buscando una cita sobre la simbología del corazón me topé con la palabra hebrea Ein-Sof (infinito), que hace referencia al Deus absconditus (el Dios escondido).

3. Imagino que mi miedo infantil era hacia el infinito, hacia un dios oculto cuyo rostro desconocía. El mismo que agrupaba a todas las deidades de las que ahora he leído o sobre las que he estudiado. El rostro pavoroso que el hombre materializa al proyectar su religiosidad; pero también el rostro luminoso cuando el mismo hombre temeroso logra sublimar aquello que intuye.

4. Cuando logro conciliar el sueño ya no necesito cubrir mi rostro. Sé que el Dios escondido ronda en mis días y su rostro cambia como lo hace la luna. A veces exhibe su ira, otras veces su cordura. Se disfraza de animal o de cosa; es alado o repta escamoso. Pero logra asustarme cuando se pone su túnica de La Sombra, y me tranquiliza cuando muestra la sonrisa más blanca.

martes, 1 de septiembre de 2009

Falso pescado dos


Ahora sé que el último pez ángel de mi pecera se comió la muerte del falso pescado. Hace días yace sobre la gravilla con el cuerpo gelatinoso y arqueado. La Muerte se esconde en la descomposición. La ingerimos cada día, carnívoros y vegetarianos. Porque basta arrancar una lechuga de la tierra o la naranja del naranjo para que el inicio de su descomposición sea inminente. Aunque acepto que la putrefacción de los vegetales y frutas es más agraciada que la de cualquier carne (blanca o roja). Así, la vida no es otra cosa que una lenta descomposición.

Y los mitos se han equivocado, un vampiro no debería succionar la sangre del putrefacto. Más bien debería chupar guijarros, masticar cuarzos, lamer piritas, macerar amatistas, condimentar obsidianas. No, nunca comer corales, esos son montones de cadáveres diminutos.

La pecera está casi vacía. El último pez, un neón, es sabio. No ha probado bocado del falso pescado dos. Tal vez debería sacar el cuerpo de mi último pez ángel, pero he imaginado que su nombre posee algún conjuro. En cualquier momento emprenderá el vuelo y se irá allá, lejos, donde las burbujas se transforman en nubes de lluvia.